El planeta a los pies de la Scaloneta: el mundo entero habla de la hazaña en Atlanta

La cinematográfica remontada de la Selección Argentina sobre Egipto no pasó desapercibida para los principales diarios del planeta. Las portadas de los medios más importantes del mundo reflejaron la hazaña del conjunto nacional en los octavos de final de la Copa del Mundo 2026, rindiéndose ante el carácter del equipo y, fundamentalmente, ante el rol conductor de Lionel Messi para torcer el rumbo de una historia que parecía juzgada en suelo estadounidense.

En España, el diario El País apuntó directo a la mística de un equipo que parecía condenado: “Argentina se levanta de la muerte y remonta a Egipto con tres goles en 15 minutos”, titularon, sin obviar el dramatismo del penal que el arquero egipcio le había contenido al capitán en la primera mitad. Cruzando el Atlántico, el prestigioso The New York Times de Estados Unidos remarcó la capacidad de supervivencia albiceleste al publicar que “Argentina protagoniza una remontada espectacular para sobrevivir al sorprendente intento de Egipto”. Por su parte, la mirada vecina de O Globo, en Brasil, dejó de lado la rivalidad histórica para reconocer el peso del diez, sentenciando que, tras el penal fallado, “Messi lideró la remontada sobre Egipto”.
En Europa continental, el despliegue fue total. En Italia, La Gazzetta dello Sport apeló a los signos de exclamación para graficar la hazaña: “¡Argentina protagoniza una remontada mundialista! Marca tres goles en 13 minutos y envía a Egipto a casa”. En el Reino Unido, The Guardian prefirió basarse en una de las máximas del fútbol moderno al advertir que la regla de oro es “nunca subestimar” al capitán argentino, titulando en su sección deportiva que “un Messi emocionado hasta las lágrimas inspira la gran remontada de Argentina”. Finalmente, en Francia, Le Monde analizó con precisión quirúrgica el desenlace: “Lionel Messi lideró una espectacular remontada de Argentina, que logró evitar por poco la eliminación ante Egipto”, destacando que el 10 —con un gol y una asistencia— fue la llave maestra para asegurar el pasaporte a cuartos cuando restaban apenas diez minutos para el final