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septiembre 18, 2026
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Secretos de amor, tragedia y resistencia: las sombras y pasillos del San Vicente y Del Salvador abren sus puertas este sábado

Hay lugares donde el tiempo parece detenerse y el silencio guarda los susurros de quienes alguna vez amaron, lucharon y soñaron. Este sábado, los cementerios de la ciudad de Córdoba proponen abrir esa puerta hacia el pasado para descubrir que, detrás de cada mármol y cada cruz, laten historias de amor, odio, pasión y venganza que forman parte de la trama oculta de nuestra cultura.

La primera cita será a las 11:00 horas en el Cementerio San Vicente, comenzando la caminata desde el ingreso de la calle Cartechini. El recorrido arrancará rescatando la figura de Martín Cartechini, aquel funcionario municipal cuya vida y legado quedaron entrañablemente entrelazados al nacimiento y desarrollo del tradicional y republicano Barrio San Vicente. Guiados por el historiador Federico Sylvester, los visitantes caminarán por senderos de origen netamente popular, explorando las huellas de la Revolución Radical de 1905 y rescatando del olvido anécdotas de personajes míticos como José María Yañiz, inmortalizado en la memoria cordobesa como el “Cabeza Colorada”.

El trayecto por el San Vicente tendrá también un momento para la memoria profunda y el sobrecogimiento. Al finalizar, la visita llegará hasta el Memorial y Crematorio, espacio utilizado como centro de entierros clandestinos durante la última dictadura cívico-militar y que hoy se erige como un altar de homenaje y dignidad a 50 años de los momentos más oscuros de la historia argentina.

En paralelo, a las 11:30 horas, la mirada poética se trasladará hacia el Cementerio Del Salvador, ubicado a un costado del histórico San Jerónimo. Este camposanto nació a comienzos del siglo XX como un refugio de fe y nostalgia cuando las primeras familias armenias arribaron a tierras cordobesas. Se trata de un rincón único donde las lápidas susurran en otro idioma y las cruces talladas se transforman en símbolos de resistencia, nostalgia y fe, tendiendo un puente eterno entre dos mundos.

Ambas actividades son una invitación abierta para reencontrarse con el romanticismo, la tragedia y la identidad que late en los barrios cordobeses. Desde la organización recomiendan a los asistentes llegar 15 minutos antes de la hora fijada, vestir calzado y ropa cómoda, y concurrir provistos de botella de agua para hidratarse, gorra, protector solar y repelente de mosquitos.