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junio 26, 2026
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“La Banda del 3232”: chats, barbijos y el televisor que delató a los “escruchadores”

Una estructura estable, división de roles y festejo de los botines por chat. La Unidad Territorial Integrada Nº 22, a cargo de la fiscal Paula Bruera, dictó la prisión preventiva para tres integrantes de una organización delictiva dedicada a robos domiciliarios bajo la modalidad de “escruche” (robo en propiedades sin presencia de los moradores) en la ciudad de Córdoba, Salsipuedes y Colonia Tirolesa.

La investigación judicial desarmó una ingeniería delictiva perfecta: mientras unos ejecutaban los golpes en las viviendas, otros brindaban apoyo logístico como campanas o utilizaban sus propios aguantaderos en la capital provincial para resguardar el botín.

La prueba reina de la causa apareció en la pantalla de un teléfono secuestrado. Los delincuentes coordinaban cada golpe a través de un grupo de mensajería llamado “La Banda del 3232”. Allí compartían videos, fotos de los fajos de billetes y celebraban el éxito de las incursiones.

El mapa de los golpes

El expediente judicial detalla varios hechos ocurridos entre abril y mayo de 2026:

  • El robo de importantes sumas de dinero en efectivo (pesos y dólares) en Salsipuedes.
  • Un hurto por escalamiento en Colonia Tirolesa que derivó en una persecución policial de más de 10 kilómetros en plena ruta para recuperar una computadora.

Para moverse de una localidad a otra, la organización utilizaba diferentes vehículos y los ejecutores ocultaban sus rostros con barbijos para burlar las cámaras de seguridad de los vecinos.

El error que los delató

El plan parecía no tener fisuras, pero los allanamientos policiales rompieron el circuito. En las casas de los sospechosos se recuperaron alhajas de oro y un televisor de alta gama que guardaba un detalle letal para la banda: todavía conservaba configurada la red de Wi-Fi de sus dueños originales, conectándose automáticamente y sirviendo como prueba científica del robo.

Actualmente, el caso se mantiene abierto con tres personas privadas de la libertad (dos hombres y una mujer), un prófugo y la sospecha firme de que hay más implicados. Los detenidos se encuentran imputados por delitos pesados: asociación ilícita, robo calificado en poblado y en banda, y encubrimiento.