Femicidio de Agostina: quién es el nuevo detenido y qué dice su defensa

Del Campillo 878, la casa del horror que compartieron Barrelier y el nuevo detenido.
La investigación por el femicidio de Agostina Vega (14), ocurrido entre el 23 y el 24 de mayo en la ciudad de Córdoba, sumó un nuevo detenido. Se trata de Osvaldo Fassetta (47), quien convivía en la casa de barrio Cofico -ubicada en calle Del Campillo al 878- junto a Claudio Gabriel Barrelier (33), el principal acusado del crimen.
Fassetta fue arrestado por orden del fiscal Raúl Garzón bajo la imputación inicial de encubrimiento agravado en contexto de violencia de género. La Justicia busca determinar si el sospechoso, o terceras personas, colaboraron con Barrelier para limpiar la escena del crimen o para ocultar y trasladar el cuerpo de la adolescente. En las últimas semanas se realizaron peritajes clave en la vivienda, que incluyen pruebas acústicas y recolección de muestras genéticas.
El día del crimen: fútbol y un cambio sospechoso
Antes de ser detenido, el propio Fassetta había relatado cómo fueron las horas previas al crimen. Según su testimonio, el sábado 23 de mayo al mediodía se trasladó junto a Barrelier hacia un predio deportivo para jugar al fútbol. Allí coincidieron con Agostina y su madre, Melisa. En ese encuentro, según sus palabras, el trato pareció normal.
El detalle que enciende las alarmas de los investigadores ocurrió el domingo 24. Al regresar a la vivienda, Fassetta notó una alteración sospechosa en su habitación, ubicada en la planta baja: “En la cama en la que yo dormía pusieron un acolchado blanco. Yo había dejado la cama tendida con colchas grises”, afirmó. Para ese momento, la adolescente ya habría sido asesinada.
Por otra parte, la abuela de la víctima, Elizabeth Fernández, señaló que la mamá de Agostina recibió audios telefónicos que estarían vinculados con este hombre.
La versión del abogado defensor
El abogado de Fassetta, Eduardo Medina Allende, argumentó que su cliente no tiene relación con el homicidio y explicó cómo llegó a convivir con el principal acusado: “Conocía al dueño de la casa hacía 10 meses por ser hinchas de Instituto. Tras una discusión en su hogar, decidió vivir solo un tiempo y Barrelier le ofreció una habitación”. El letrado detalló que el hombre trabaja por las noches atendiendo un quiosco.
Respecto a la tarde del crimen, el abogado ratificó que compartieron el partido de fútbol y luego un cumpleaños en Villa Azalais, pero remarcó que a las 21.30 su defendido se fue a trabajar al quiosco hasta la mañana siguiente, por lo que no estuvo en la casa.
Medina Allende también minimizó las versiones sobre el supuesto audio enviado a la madre de la víctima mientras la menor era buscada, donde una voz le decía que se quedara tranquila porque la nena “estaba durmiendo”: “La Fiscalía tiene que probar que la voz es de mi cliente. No veo a mi cliente ocultando información”, afirmó.
Finalmente, el defensor atribuyó la detención a una respuesta política y judicial ante el impacto del caso: “Era de cajón que iba a ser así por ser parte de la casa. Ante la presión por la inactividad inicial de la Justicia, tienen que hacer cosas que aparezcan como que están haciendo”.