Detuvieron al sospechoso por el femicidio de Camila Belén Iglesias en Cruz del Eje
Pablo Ezequiel Gómez fue arrestado en Malagueño, a 25 km de la capital provincial. La causa está caratulada como homicidio doblemente calificado por el vínculo y por mediar violencia de género.

Pablo Ezequiel Gómez (prófugo) y Camila Belén Iglesias.
Tres días después del hallazgo del cuerpo de Camila Belén Iglesias, este lunes fue finalmente detenido Pablo Ezequiel Gómez, el principal acusado por el femicidio de la mujer en Cruz del Eje.
Tras una intensa investigación y tareas de vigilancia, el principal sospechoso fue arrestado en un domicilio de San Nicolás, Malagueño, a 25 km de la capital provincial. Desde el Ministerio Público Fiscal también informaron que Gómez será trasladado a la cárcel de Cruz del Eje.
Personal de la Brigada de Investigaciones de Cruz del Eje, dependiente de la Dirección General de Investigaciones Criminales, concretó la detención del hombre mayor de edad, en el marco de la causa por el homicidio doblemente calificado por el vínculo y por mediar violencia de género, cuya víctima fatal fue Camila Belén Iglesias.
El sujeto quedó detenido a disposición de la Justicia de la fiscalía de instrucción a cargo de la Dra. Sabrina Ardiles.
Los detalles del caso
El procedimiento se desencadenó cerca de la medianoche del 15 de octubre, luego de que la hermana de la víctima radicara la denuncia formal por paradero. Según el testimonio de la familiar, el último contacto directo con Camila, quien tenía 24 años y dos hijos, había sido el 2 de octubre. Seis días después, el 8 de octubre, la hermana recibió mensajes de la pareja conviviente de la joven, Pablo Ezequiel Gómez, en los que este afirmaba haber mantenido una fuerte discusión con la víctima y argumentaba que ella se había retirado voluntariamente de la vivienda.
Sin embargo, las primeras averiguaciones periciales descartaron esa versión y sacaron a la luz antecedentes de conflictos y situaciones de violencia de género dentro del seno de la pareja.
Ante la gravedad de los indicios, efectivos de la División Investigaciones, la Policía Científica y personal del DUAR irrumpieron en el domicilio que compartían en el barrio Los Altos. Al ingresar al inmueble, las fuerzas de seguridad constataron que la casa se encontraba completamente deshabitada.
Al inspeccionar un pasillo lateral de la propiedad, los efectivos hallaron una heladera en cuyo interior se encontraban los restos humanos cubiertos con cal hidratada, una sustancia presumiblemente utilizada para ocultar o retrasar los efectos de la descomposición.
Durante el registro del lugar, el personal judicial secuestró una serie de elementos clave para la causa:
- Prendas de vestir y documentación personal.
- Muestras de sustancias líquidas para análisis físico-químico.
- Un teléfono celular completamente destruido, que será sometido a peritajes tecnológicos.
El electrodoméstico con los restos fue trasladado bajo estricto protocolo al Instituto de Medicina Forense de Córdoba Capital, donde los peritos trabajan contra reloj para determinar de manera científica la causa del deceso y validar formalmente la identidad de la víctima.
Confesión, carta y denuncias previas
A medida que avanzaba el operativo, surgieron testimonios cruciales del entorno familiar del principal sospechoso. Allegados a Gómez declararon ante las autoridades que el hombre les habría confesado haber cometido el hecho expresando la frase: «Me mandé una cagada», al tiempo que aseguraba que no pensaba ir a la cárcel y manifestaba intenciones de quitarse la vida. Trascendió además que el sospechoso habría dejado una carta de confesión antes de abandonar la provincia.
Gómez había sido denunciado por una ex pareja por violencia familiar dos veces, una en 2013 y otra en 2019, en el Juzgado de Niñez, Adolescencia, Violencia Familiar, Género y Penal Juvenil de Cruz del Eje.
A su vez, por esas últimas dos denuncias se había iniciado un proceso de juicio abreviado, aunque las fuentes no precisaron cuál fue la resolución.
Iglesias, de 24 años, había sido vista por última vez el pasado 2 de octubre y la familia denunció días después la desaparición, ya que no le cerraba el comentario que había hecho Gómez.
“El lunes tuvimos una discusión con la Cami, se enojó y se fue no sé a dónde, le escribo y no me responde. Por favor, si hablás con ella le podés decir que me conteste o que vuelva acá”, había escrito el femicida al Instagram de Romina, la hermana de Camila, quien luego intentó contactarse con la víctima, pero su mensaje nunca le llegó.
A partir de la denuncia, intervino en el hecho la fiscal de Instrucción de Fuero Múltiple de Cruz del Eje, Sabrina Ardiles, quien ordenó allanamientos, sobre todo uno en la casa de Gómez, situada en el barrio Los Altos de Cruz del Eje, donde finalmente se hallaron los restos de la joven ocultos en la heladera, envueltos en una bolsa y cubiertos con cal hidratada.
“Era muy celoso e inseguro, no quería que nadie fuera a la casa de ellos, no quería ni que Camila viera a sus propios hijos”, le contó Romina, la hermana de la mujer asesinada, a El Doce.
A su vez, las fuentes indicaron que la víctima -que era madre de dos hijos fruto de una relación anterior- no había realizado ninguna denuncia contra Gómez y que solo constan las que había realizado la ex mujer del acusado.