Asciende a 224 la cifra de muertos por el devastador terremoto en Colombia

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Un potente terremoto de magnitud 7,4 sacudió este lunes por la mañana el territorio colombiano y dejó un saldo trágico que ya asciende a 224 personas muertas, según los reportes oficiales más recientes brindados por las autoridades locales a medios internacionales. La jornada, que había iniciado con un balance parcial de 132 víctimas fatales, vio incrementar rápidamente sus cifras a medida que los equipos de rescate avanzaban sobre las zonas del desastre.
El epicentro del movimiento telúrico se localizó en San José del Palmar, en el departamento de Chocó, aunque el impacto se sintió con fuerza en gran parte del país y en naciones vecinas. De acuerdo con el informe preliminar de la Asociación Colombiana de Ciudades Capitales (Asocapitales), se registran además cientos de heridos y severos daños materiales, con al menos 86 edificios colapsados y siete aeropuertos con operaciones suspendidas.
Las ciudades de Pereira, Cali, Quibdó, Manizales y Armenia permanecen bajo alerta roja. La situación más crítica se vive en Cali, donde el alcalde Alejandro Eder advirtió sobre una extrema presión hospitalaria tras registrarse 949 heridos y la suspensión de servicio en al menos 10 centros de salud. En esa urbe, se estima que 239 personas continúan atrapadas bajo los escombros, por lo que se ordenó la militarización, se decretó el toque de queda ante la amenaza de saqueos y se desplegaron brigadas de rescate con drones y canes especializados procedentes de Bogotá y Medellín.
En Pereira, donde también se decretó el toque de queda, unas 16 personas quedaron atrapadas temporalmente en el sistema de teleférico durante el temblor. Asimismo, el colapso de las redes de telefonía en diversas regiones obligó a recurrir a sistemas de radioteléfono para coordinar la emergencia. Ante la magnitud de la tragedia, incluso las actividades deportivas quedaron paralizadas, suspendiéndose el encuentro entre River Plate e Independiente Santa Fe por la Copa Sudamericana.
Por su parte, el presidente Abelardo de la Espriella se trasladó hacia Quibdó para acompañar a los damnificados y comprometió subsidios estatales para al menos 1.300 familias afectadas. Desde el plano internacional, el Gobierno argentino, a través del canciller Pablo Quirno, expresó su solidaridad con el pueblo colombiano y confirmó el contacto permanente con las autoridades de ese país para brindar la asistencia humanitaria que resulte necesaria.