Con el maíz a la cabeza, la producción de granos en Córdoba pasó los 42 millones de toneladas

El nuevo mapa agrícola cordobés: alta producción y un equilibrio que favorece al suelo.
Después de una campaña récord de trigo que superó los 6 millones de toneladas en Córdoba, el ciclo de granos gruesos redondeó otro éxito productivo al quebrar los 36 millones de toneladas, impulsado especialmente por soja y maíz. Con todo, la provincia cierra un ciclo que, en volumen total, se ubicó por encima de los 42 millones de toneladas en el último año.
Según los cálculos de la Bolsa de Cereales de Córdoba, el liderazgo productivo quedó en manos del maíz con 20,5 millones de toneladas, seguido por la soja con 14,1 millones. El tercer lugar fue para el trigo con 6,2 millones. Más atrás, el maní superó las 600 mil toneladas y el girasol las 517 mil, mientras que el sorgo quedó a un paso de las 400 mil toneladas.
El dato que marca la gran campaña agrícola es que los principales cultivos se ubicaron por encima de sus promedios históricos:
- El maíz superó en un 45% la media productiva de las últimas 15 campañas.
- La soja estuvo un 15% por encima de su producción promedio.
- El girasol sorprendió con un crecimiento del 332% respecto a la media registrada desde el ciclo 2008/09.
Vale destacar que el girasol había llegado a casi desaparecer de los lotes cordobeses en períodos anteriores. Sin embargo, las mejores condiciones y los buenos precios de las últimas campañas reflotaron esos paisajes amarillos al costado de las rutas provinciales.
En la vereda de enfrente, el maní mostró un retroceso productivo del 13% respecto a su media de los últimos 5 años, al igual que el sorgo, que cayó un 26% contra su promedio histórico de 15 años.
Actualmente, Córdoba concentra los mayores avances de cosecha de maíz, especialmente en el norte. Los rendimientos obtenidos se ubican por encima del promedio de las últimas 5 campañas, con rindes de 78,5 quintales en el Centro-Norte y de 80,1 quintales en el Sur, según datos de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires.
El cambio en el mapa de siembra
Un elemento de relevancia en el informe es cómo mutó el área de siembra. En el ciclo 2009/10, la relación era de casi una hectárea de maíz por cada 5 de soja (5,3 millones de hectáreas de la oleaginosa frente a 1,3 millones del cereal), debido a una ecuación económica que inclinaba la balanza a favor de la soja.
Sin embargo, esa realidad fue cambiando, un giro clave para la sustentabilidad y salud del suelo. Para la campaña 2021/22, la distribución fue de 3,9 millones de hectáreas para la soja y 3,3 millones para el maíz, alcanzando una proporción casi idéntica. En el último ciclo, que está llegando a su final, las hectáreas destinadas a soja fueron 4 millones frente a las 3 millones de maíz.