Con sello propio y perfume de entrecasa: la peperina cordobesa consiguió la distinción de origen y protege su tesoro nativo

La compañía inseparable del mate cordobés ahora tiene respaldo legal de alcance federal. La Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación oficializó la Resolución 201/2026, mediante la cual concede la Indicación Geográfica (IG) a la peperina serrana cosechada en las sierras de Córdoba y el territorio limítrofe de San Luis. La norma convierte a esta mítica planta aromática en la primera especie silvestre de la Argentina en recibir semejante nivel de protección y diferenciación comercial, certificando que el inigualable sabor y frescor de nuestras montañas no se puede replicar en ningún otro lugar.
Detrás del logro normativo se encuentra una extensa red de trabajo integrada por la Secretaría de Ambiente de la Provincia de Córdoba, el INTA local, el Ministerio de Desarrollo Sustentable de San Luis, la Universidad Nacional de San Luis y diversos emprendimientos y cooperativas del valle como El Cerro, Somos Aromáticas y El Costerito. Gracias a esta articulación entre investigadores, municipios y familias cosechadoras, a partir de ahora quienes cumplan los estándares fijados en los talleres participativos lucirán el sello oficial de origen, protegiendo la identidad del yuyito autóctono frente a la competencia de hierbas fraccionadas en otras regiones.

La nueva regulación no solo defiende la procedencia, sino que pone el foco en la conservación del entorno natural y el beneficio económico directo para las comunidades serranas. El protocolo técnico define metodologías precisas para el secado y la recolección, asegurando que las cuadrillas de cosecha respeten los tiempos de floración para garantizar la regeneración biológica del recurso silvestre. Asimismo, la medida promueve la ordenación laboral, la formalización de la venta de aromáticas y la creación de valor agregado local para que los pequeños productores de nuestras pedanías encuentren oportunidades de trabajo permanente sin alejarse de sus localidades.
El mapa geográfico delimitado para la certificación abarca las Sierras Chicas y Sierras Grandes, proyectándose al oeste hasta los departamentos puntanos de Junín y Chacabuco. De este lado de las altas cumbres, la zona protegida comprende catorce departamentos claves, entre ellos Punilla, Colón, Santa María, Calamuchita, San Alberto, San Javier, Cruz del Eje y la Capital. Las particulares condiciones del suelo y el clima de estos valles le confieren al aceite esencial de la variedad local un perfume penetrante, dulce y profundamente mentolado, blindando así una de las marcas registradas más queridas de la identidad cordobesa.