Ir al contenido principal

Marca Informativa CBA

agosto 21, 2026
Generic selectors
Coincidencia exacta
Buscar en el título
Buscar en el contenido
Post Type Selectors

El único acusado por el femicidio en la ruta E-53 se negó a declarar y se levantó el secreto de sumario

En un trámite que se mantuvo en reserva, Gerardo Luis Gasparutti fue conducido desde el penal de Bouwer hacia la sede judicial de la Capital para completar la declaración indagatoria por el femicidio de su esposa, María Lucila Pagani. Ante la fiscal Mónica Copello, el profesor universitario fue notificado de la imputación por homicidio calificado por el vínculo y violencia de género, optando por negar la acusación y abstenerse de declarar. Tras concretarse la medida, la fiscalía resolvió levantar el secreto de sumario que pesaba sobre el expediente.

El trágico episodio ocurrió el domingo 14 de junio alrededor de las 21 a la altura de Villa Allende, sobre la ruta E-53. La pareja se desplazaba en un Renault Sandero hacia la ciudad de Córdoba para celebrar su 15º aniversario de residencia, luego de dejar a su hijo con vecinos de Unquillo. El auto terminó despistando e impactando contra una alcantarilla con el fuego consumiendo el habitáculo. Mientras Gasparutti sufrió lesiones menores, la reconocida investigadora de la UNC y del Conicet sufrió quemaduras críticas y falleció el 17 de junio en el Instituto del Quemado.

Aunque en un principio el hecho fue presentado como un accidente provocado por el estallido de un celular en carga, las investigaciones técnicas derrumbaron esa versión. Los peritos de Bomberos no encontraron vestigios del dispositivo ni elementos de carga, pero confirmaron la presencia de combustible en el sector del acompañante. Sumado a esto, los patrones de las lesiones en la espalda de Pagani y la posibilidad de que la mujer se encontrara sedada al momento del incendio llevaron a los investigadores a concluir que el siniestro fue simulado para encubrir el ataque.

Mientras la investigación avanza bajo la instrucción exclusiva de la fiscalía —sin que la familia de la víctima se haya constituido como querellante—, la defensa sostiene la inocencia del detenido. La representación legal insiste en que se trató de un hecho fortuito, asegura que las quemaduras del sospechoso obedecen a sus intentos por socorrer a la mujer y rechaza de plano la teoría de la sedación previa.