Comenzó en Córdoba el histórico jury contra tres fiscales por el crimen de Nora Dalmasso
Se los acusa de mal desempeño en sus funciones y negligencia grave en la investigación. En la primera audiencia, la defensa solicitó en dos oportunidades la nulidad del proceso y adelantaron que pedirán que la causa se resuelva en instancias superiores.

Los acusados Javier Di Santo (de gris), Daniel Miralles (detrás de él y a la izquierda) y Luis Pizarro (a su derecha), conversan durante un cuarto intermedio.
Este martes por la mañana arrancó en la Legislatura provincial de Córdoba un inédito jury de enjuiciamiento contra los tres fiscales de Río Cuarto vinculados al caso Nora Dalmasso, uno de los crímenes más resonantes de los últimos tiempos. Javier Di Santo, Daniel Miralles y Luis Pizarro enfrentan acusaciones de mal desempeño y negligencia grave en la investigación del homicidio ocurrido hace casi 20 años.
El proceso, impulsado por la fiscal general adjunta Bettina Croppi, podría derivar en la destitución de los funcionarios. Preside el jurado la legisladora Julieta Rinaldi (Hacemos Unidos por Córdoba), e integran el tribunal por el Legislativo Facundo Torres Lima (Hacemos Unidos por Córdoba), Miguel Nicolás (UCR) y Walter Gispert (Frente Cívico). El Poder Judicial está representado por Aída Tarditti, vocal del Tribunal Superior de Justicia.

Se trata de la primera vez que en Córdoba se juzga de manera conjunta a tres fiscales por un mismo caso, en un procedimiento que convocará a unos 37 testigos, incluyendo declaraciones clave de Marcelo Macarrón –viudo de la víctima– y sus hijos Facundo y Valentina, quienes exigen la destitución de los acusados.
Nora Dalmasso fue asesinada el 25 de noviembre de 2006 en su casa del barrio Villa Golf, en Río Cuarto. La investigación acumuló giros, imputaciones fallidas y múltiples fiscales a lo largo de los años. En 2024, el fiscal Pablo Jávega apuntó como principal sospechoso a Roberto Barzola, basado en ADN hallado en el cinto de la bata usado en el crimen –una prueba disponible desde el inicio, según la acusación, pero ignorada–. A 20 años del hecho, lacausa se encuentra prescripta y Barzola fue sobreseído.
La defensa pidió la nulidad del jury
La primera jornada de este histórico jury de enjuiciamiento comenzó con varias interrupciones y polémicas.
El proceso inició a las 8.54 horas y durante la mañana hubo dos cuartos intermedios en virtud de que la defensa de Miralles pidió la nulidad del proceso por violación de garantías constitucionales. A esta solicitud se plegaron luego los defensores de los otros fiscales acusados.
Los dos pedidos de nulidad fueron rechazados in limine por los miembros del tibunal, quienes sostuvieron que el pedido fue improcedente, ya que se reiteraba un planteo ya respondido.
Emilio Andruet, exjuez de Río Cuarto y actual abogado de Daniel Miralles, argumentó en conversación con Puntal que es inconstitucional que en el juicio esté sentada la fiscal general adjunta ya que el jury debe ser encabezado por el fiscal general.

«Este juicio ya nace viciado», afirmó el abogado defensor, agregando que el proceso se inició contrariando a la Constitución. Además, Andruet adelantó que si no les hacen lugar al pedido de nulidad, recurrirán de igual manera a la Corte Suprema de Justicia.
En conversación con Puntal, Luciana Caminal, defensora de Javier Di Santo, coincidió con Adruet y sostuvo que «no están dadas las condiciones» para que se avance al debate, ya que no está presente el Fiscal General.
En cuanto a la acusación contra su defendido, la letrada sostuvo que «es una acusación que es profundamente injusta». Caminal rechazó el argumento de la Fiscalía General que sostiene que Di Santo no investigó a Bárzola, y aseguró tajantemente: «Lo que hemos hecho ha sido exponer con las constancias de la causa que ambas líneas investigativas han sido bordadas en profundidad, de modo tal que entendemos que no están dadas las condiciones para que se aplique sanción a alguno en el marco del presente proceso de jury».
Facundo Macarrón: «Mi mamá no se merecía esto»
En la primera audiencia del jury a los fiscales del caso Nora Dalmasso, el hijo de la víctima habló con los medios y aseguró que ni su madre ni los cordobeses se merecían esto.

Facundo Macarrón dialogó con la prensa y expresó: «Queremos que nos expliquen por qué nos hicieron lo que nos hicieron. No nos merecemos esto como sociedad».
El joven añadió que nunca escucharon «ningún tipo de perdón» y se sigue preguntando «por qué decidieron investigar de esa manera».
También pidió que le digan por qué se ensañaron tanto con su familia y con su mamá, «a la cual la consideraron una mala víctima».
Por último, avisó sentirse fuerte y con confianza en las intituciones de la provincia. «Si el Estado de Derecho prevalece en Córdoba es porque estos fiscales fueron destituidos», cerró.
Según indicó la abogada Mariángeles Mussolini a Puntal, la familia Macarrón espera «un resultado positivo» en este jury. La letrada sostuvo que sus defendidos se encuentran «con mucha expectativa, confiando en las instituciones».
Los roles de los acusados y las hipótesis fallidas
Uno de los fiscales acusados es Javier Di Santo, uno de los primeros en intervenir, quien imputó al hijo de la víctima Facundo Macarrón y al pintor Gastón Zárate –ambos sobreseídos después–. Fue apartado en 2015. Su abogada en el proceso es Luciana Caminal.
La causa Dalmasso luego fue retomada por Daniel Miralles (2016-2017), quien acusó a Marcelo Macarrón de homicidio calificado por el vínculo, alegando que viajó desde Punta del Este para cometerlo. Sin embargo, la hipótesis no prosperó. Es defendido por Daniel Fernández y Emilio Andruet.
Por último, Luis Pizarro sostuvo que Macarrón mandó a matar a su esposa, lo que llevó a un juicio en 2022 donde el viudo fue absuelto. Es representado legalmente por Carlos Pajtman.

La fiscalía sostiene que la omisión en investigar a Barzola desvió la pesquisa por años hacia pistas erróneas, justificando este jury.
El proceso se desarrollará en cinco jornadas, los días 21, 22, 23, 24 y 27, con audiencias en turno mañana y tarde. Además, en mayo se realizarán los alegatos finales.