En Córdoba, la inflación fue de 3,1% en febrero con fuerte impacto en alimentos
De acuerdo al Centro de Almaceneros, el primer bimestre acumula 5,7% y considera improbable cumplir la meta anual del 10% prevista en el Presupuesto 2026. La carne subió 19% y más de la mitad de los hogares no logró cubrir la Canasta Básica Alimentaria. Nueve de cada 10 financió la compra de alimentos.

Por Marcelo Irastorza
El Instituto de Estadísticas y Tendencias Sociales y Económicas (IETSE) informó que la inflación de febrero de 2026 alcanzó el 3,1%, tanto bajo la metodología vigente del INDEC (ENGHo 2004/05) como con la propuesta basada en la ENGHo 2017/18, cuyos resultados arrojaron un 3,02%.
El dato consolida un piso inflacionario más cercano al 3% que al 2%, en un escenario que el instituto define como de inflación estructural persistente.
Con un acumulado del 5,7% en el primer bimestre, el IETSE considera improbable alcanzar la meta del 10% anual prevista en el Presupuesto Nacional 2026, incluso antes de ponderar posibles efectos del conflicto bélico internacional recientemente iniciado entre Estados Unidos e Israel frente a Irán.
El rubro “Alimentos y bebidas no alcohólicas” fue el principal motor del alza, con una variación mensual del 4,2%. Dentro de ese segmento se destacaron fuertes incrementos en productos básicos: carne vacuna (+19%), aceites (+8%), lácteos (+7%) y frutas y verduras de estación (+6%). También se registraron subas en vivienda, educación, salud y bienes y servicios varios, lo que refleja una dinámica inflacionaria dispersa y generalizada.
En términos sociales, la línea de pobreza para una familia tipo se estimó en $ 1.770.383, mientras que la línea de indigencia alcanzó los $973.373.
Según la Encuesta de Hogares relevada por el IETSE, el 57% de los hogares no logró cubrir la Canasta Básica Alimentaria y, entre quienes sí lo hicieron, el 71,4% requirió asistencia estatal.
Además, el 11,3% redujo su ingesta diaria a una sola comida o experimentó hambre, el 20,6% pidió alimentos o ayuda económica y el 87,8% financió la compra de comida mediante crédito, fiado o préstamos.
En paralelo, el comercio minorista de alimentos mostró una contracción interanual del 8,4% en volumen durante febrero, reflejando que la suba de precios supera cualquier recomposición de ingresos reales.
La combinación de inflación persistente y deterioro del poder adquisitivo continúa debilitando la demanda interna y condiciona la recuperación económica.
El informe también contextualiza el escenario en la agenda política nacional, tras el discurso de apertura de sesiones ordinarias encabezado por el presidente Javier Milei, donde se ratificó el rumbo de reformas estructurales para consolidar el equilibrio fiscal y profundizar la apertura económica.
Sin embargo, el IETSE advierte que la estabilización macroeconómica deberá complementarse con políticas que frenen la erosión del ingreso real y atiendan la creciente vulnerabilidad social.