Menos nacimientos, menos alumnos
Córdoba perderá unos 77 mil estudiantes de primaria hacia 2030.

Un informe reciente de la organización Argentinos por la Educación advierte que la sostenida caída de la natalidad tendrá un impacto directo en el sistema educativo argentino y que, en el caso de Córdoba, se traducirá en una fuerte reducción de la matrícula escolar durante los próximos años.
Según el estudio, para el año 2030 habrá en todo el país alrededor de 1.200.000 estudiantes menos en el nivel primario, lo que representa una baja cercana al 27%. La disminución no será homogénea y variará según las provincias, aunque Córdoba se ubicará entre las jurisdicciones más afectadas.
“Para el caso concreto de Córdoba va a haber unos 77 mil alumnos menos en la primaria”, explicó el investigador Federico del Carpio, integrante del equipo de Argentinos por la Educación. En ese sentido, precisó que la provincia será la cuarta en términos de pérdida total de matrícula, detrás de la provincia de Buenos Aires, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y Santa Fe.
El informe señala que el año 2028 será clave, ya que marcará el momento en que la baja en los nacimientos comenzará a sentirse con mayor fuerza en las aulas. A partir de allí, el sistema educativo deberá adaptarse a un escenario completamente distinto al actual.
Uno de los cambios más visibles será la conformación de las aulas. Hoy, en promedio, el país tiene 16 alumnos por cada docente, pero esa relación podría descender a 12 estudiantes por maestro en los próximos años. “Esto va a cambiar la configuración de las aulas por completo”, indicó Del Carpio.
Actualmente, cerca del 45% de las aulas tienen 25 alumnos o más. De acuerdo con las proyecciones, ese porcentaje caerá drásticamente hasta rondar apenas el 3%. La mayoría de las clases pasará a tener menos de 20 estudiantes, un cambio que el especialista definió como “muy fuerte” e “impresionante”.
Ante este panorama, el informe plantea la necesidad de repensar la planificación del sistema educativo. Esto incluye la organización escolar, el uso de la infraestructura y la asignación de recursos humanos. Entre las alternativas que ya analizan algunas provincias se encuentra la reorganización de la oferta educativa en los territorios, con posibles fusiones de secciones cuando la matrícula sea muy baja.
“Si en una escuela hay dos divisiones con pocos alumnos, se puede pensar en una única aula que los agrupe”, ejemplificó Del Carpio, al describir uno de los escenarios posibles.
El rol de los docentes también podría modificarse. El investigador sostuvo que la baja de alumnos abre la puerta a realizar inversiones pedagógicas más eficientes, como la reasignación de maestros a tutorías personalizadas para acompañar a estudiantes con mayores dificultades de aprendizaje, o al fortalecimiento del acompañamiento entre docentes, con educadores más experimentados apoyando a quienes recién se inician.
La caída de la natalidad no es un fenómeno exclusivo de la Argentina. “Es un proceso que se está dando en todo el mundo, en el marco de una transición demográfica global”, explicó Del Carpio. Entre las causas mencionó el retraso de la maternidad, cambios culturales y transformaciones sociales que influyen en la decisión de tener hijos.
Desde Argentinos por la Educación remarcan que, más allá de que las proyecciones puedan variar levemente, el impacto en el sistema educativo será significativo y requerirá atención y planificación. “Definitivamente va a haber un cambio en la composición de las matrículas y es algo a lo que hay que prestarle mucha atención”, concluyó el investigador.