Crisis en FAdeA: pagaron sólo el 60% de los salarios y hay alerta entre los gremios
STA denunció la falta de explicaciones por el pago incompleto y decretaron el estado de alerta con protestas. La empresa, con presidente nuevo recién asumido, depositó este martes una parte de los haberes correspondientes a junio y espera fondos del Estado nacional para completar el pago.

Imagen de la protesta del pasado 22 de junio, Foto: Leo Guevara.
La Fábrica Argentina de Aviones (FAdea), ubicada en la ciudad de Córdoba y que depende del Ministerio de Defensa nacional, tuvo este martes un nuevo capítulo de la crisis que ya lleva varios meses. De acuerdo a lo denunciado por los gremios, la empresa depositó apenas el 60% de los salarios de junio y dejó pendiente el 40% restante, lo que intensificó la preocupación y el malestar entre los trabajadores. Cabe recordar que, a fines del mes pasado, desde el Sindicato de Trabajadores Aeronáuticos (STA) habían denunciado que la planta operaba al 30% de su capacidad y que las instalaciones se encontraban en un “total abandono”.
El pago incompleto de los salarios suma a la incertidumbre del futuro de los 650 trabajadores y sus familias, quienes vienen realizando protestas y exigiendo respuestas inmediatas ante la gravedad de la situación. Además, desde el Gobierno nacional designaron hace cinco días a un nuevo presidente en la firma, pero todavía sin explicaciones sobre la grave situación salarial de los trabajadores.
“Apenas a 24 horas de la asunción del nuevo presidente de la empresa, nos encontramos con la sorpresa de que recién en el día de hoy se nos depositaron los haberes correspondientes a junio, pero lo han hecho abonando únicamente el 60% del salario”, indicaron desde el gremio STA en un comunicado.
“Lo más grave de esta situación es que la empresa ejecutó este recorte sin brindar ningún tipo de explicación ni anunciar cuándo se depositará el 40% restante, dejando a las familias aeronáuticas en una total incertidumbre”, expresaron desde la entidad.
La situación recuerda a lo ocurrido hace más de un año, cuando, en abril de 2025, la empresa depositó la mitad de los salarios, lo que derivó en medidas de fuerza y en cruces entre gremios y la presidencia. Por ahora, no hay medidas de fuerza anunciadas, pero se baraja la posibilidad de paralizar tareas si no hay novedades en el corto plazo.
Según publicó La Voz del Interior, sectores cercanos a la conducción de Fadea confirmaron que sólo se pudo afrontar una parte de la masa salarial correspondiente al mes pasado y sostuvieron que la empresa se encuentra a la espera de una transferencia de fondos por parte del Estado nacional para completar el pago restante. “Efectivamente ayer se depositó el 60% de los haberes y estamos esperando que el Estado deposite lo que falta para pagar lo restante”, indicaron.
En las últimas semanas, los gremios intensificaron las protestas con asambleas y cortes en los accesos a la planta, situada en la ruta 20. Hace dos semanas, representantes sindicales ingresaron al edificio principal para exigir la renuncia del directorio, en uno de los momentos de mayor tensión interna.
Nuevo presidente y futuro incierto
En medio de este panorama desolador para los trabajadores, Fadea anunció hace unos días la llegada de una nueva conducción designada por el Ministerio de Defensa. Julio Manco fue reemplazado por el ingeniero químico Oscar López en el cargo de presidente, quien ahora deberá enfrentar una crisis financiera que condiciona la actividad productiva y la relación con los gremios. López visitó la planta de Córdoba acompañado por el gerente general, Carlos Espinedo, y el gerente de Fabricaciones, Jorge Castagneris. Durante la recorrida, se destacó la oportunidad de ver las capacidades de áreas como mecanizado, metrología, conformado y material compuesto, entre otras, y se enfatizó que la nueva gestión buscaría fortalecer la sostenibilidad de la empresa y su proyección internacional.
Fadea atraviesa suspensiones rotativas, demoras en contratos estratégicos y dificultades para sostener el flujo de fondos necesario para su funcionamiento cotidiano.