Afiliados de OSFA reclamaron por el corte de la cobertura médica durante la llegada de los F-16
Personal civil y militar de la Fuerza Aérea, el Área Material y el Batallón de Arsenales de Holmberg reclaman por la suspensión de prestaciones de la OSFA, que lleva más de 30 días sin brindar atención médica. Se estiman que unas 3.500 personas del sur de Córdoba perdieron su acceso a prestaciones de salud.

Una concentración en el predio del Corralón de Las Higueras, al sur de la provincia de Córdoba, sirvió de escenario para visibilizar una situación que afecta a miles de familias vinculadas a las Fuerzas Armadas en Río Cuarto y alrededores: la Obra Social de las Fuerzas Armadas (OSFA) lleva más de 30 días sin brindar cobertura médica a sus afiliados, tanto al personal civil y militar en actividad como a jubilados y pensionados. La manifestación fue llevada adelante por personal civil y militar de la Fuerza Aérea, el Área Material y el Batallón de Arsenales de Holmberg.
Según explicó Gabriel Escudero, trabajador civil de la base militar, el problema tiene raíz financiera. El déficit estimado de la obra social asciende a 260.000 millones de pesos, una cifra que, según los propios trabajadores, excede cualquier posibilidad de resolución local. “Esta solución debe venir del Gobierno Nacional, directamente”, señaló Gabriel, al remarcar que ninguna autoridad de la jefatura regional está en condiciones de revertir la situación.
En Río Cuarto, la cantidad de personas afectadas es significativa. Sumando el personal de la Fuerza Aérea, el Área Material y el Batallón de Arsenales de Holmberg , se estiman unas 3.500 personas entre civiles y militares que quedaron sin acceso a prestaciones de salud. La ironía no pasó desapercibida entre los manifestantes: mientras aviones provenientes de Dinamarca aterrizan en el país y el personal técnico que los atenderá pertenece a la Fuerza Aérea, ese mismo personal no cuenta con cobertura médica vigente.
Ante la falta de atención por parte de la obra social, desde la delegación local de la OSFA se gestionó el acceso de algunos afiliados al hospital público de Río Cuarto. Sin embargo, los trabajadores aclararon que esa no es una solución estructural, ya que muchos efectores públicos no reciben a quienes tienen obra social activa, y los afiliados continúan abonando mensualmente la cuota correspondiente.
Vencimiento de contratos y riesgo de despidos masivos
La crisis tiene además una dimensión laboral urgente. Mañana vencen gran parte de los contratos del personal administrativo de la obra social, lo que pone en riesgo el empleo de trabajadores civiles que se desempeñan en los trece hoteles de las Fuerzas Armadas distribuidos en todo el territorio nacional, así como en las farmacias propias y los centros médicos propios de la institución. En total, se proyecta el despido de unas 600 personas, con el consecuente impacto sobre otras tantas familias.
El gremio ATE viene impulsando acciones de visibilización del conflicto en los distintos centros hoteleros y en las áreas administrativas vinculadas a la cobertura médica. Los trabajadores advierten que, en un contexto de deterioro económico generalizado y alta morosidad, perder el acceso a la salud representa un golpe especialmente duro para quienes dependen de un salario para costear estudios y consultas médicas.
Llegaron otros 6 F-16 y Argentina ya tiene la mitad de los cazas adquiridos
Luego de completar un vuelo de aproximadamente cinco horas desde Natal, Brasil, los seis nuevos F-16 llegaron a las 18 de ayer al Área de Material Río Cuarto. Con esta segunda tanda, la Argentina ya cuenta con 12 de los 24 cazas adquiridos, con lo que se alcanza la mitad de la flota.
Los cazas pudieron cruzar el Atlántico después de que la tormenta Gonzalo obligara a postergar su arribo previsto inicialmente para el fin de semana pasado.
El operativo de traslado estuvo acompañado por aeronaves de apoyo y puso nuevamente en escena la capacidad de la aviación de transporte de la Fuerza Aérea.

El acto de recepción se realizó con la presencia de autoridades nacionales, mandos de la Fuerza Aérea y la Banda Militar. El presidente Javier Milei finalmente no fue a Río Cuarto por su viaje a París. Sí estuvo el embajador Peter Lamelas.
El Corralón habilitado por el intendente de Las Higueras, Gianfranco Lucchesi, se llenó de vecinos y fanáticos.
El jefe del Estado Mayor General de la Fuerza Aérea Argentina, brigadier general Gustavo Valverde, destacó ayer que la llegada de estos aviones representa el cumplimiento de un nuevo paso dentro del proceso de incorporación del sistema de armas.
“En el día de hoy concretamos el cuarto hito”, señaló al repasar el camino iniciado con el contrato y que ahora concluye con esta segunda tanda.
Valverde agradeció al Presidente y puso en valor los años de trabajo y análisis que demandó la incorporación de los cazas.
También remarcó que, aunque los pilotos y aeronaves son la parte visible del proceso, detrás existe un trabajo desarrollado por el área de Defensa.
Por su parte, el ministro de Defensa de la Nación, Carlos Presti, sostuvo que la incorporación de los F-16 no implica solamente sumar aeronaves, sino “construir una capacidad” para la defensa nacional.
En ese sentido, destacó la importancia de integrar los nuevos cazas con radares, sensores y otros sistemas.
“Hay que funcionar como un sistema”, afirmó y remarcó que el capital humano será decisivo para aprovechar la nueva capacidad.
Presti también hizo referencia al legado de los integrantes de la Fuerza Aérea que participaron en la Guerra de Malvinas y al desafío de fortalecer la carrera militar y la preparación del personal.
El ministro de Defensa agradeció especialmente a las familias de los integrantes de la institución y planteó que la modernización responde a una concepción de defensa de carácter pacífico.
“Argentina tendrá mucho más cosas que proteger”, sostuvo antes de remarcar que los F-16 tendrán un rol dentro de esa nueva etapa.
“Cuando la Patria vuelva a exigir una respuesta, que nos encuentre preparados”, aseguró.