Tensión en el Concejo: fuertes denuncias de boicot gremial y mafias en el informe por el control nocturno

Ezequiel Hormaeche, titular del Ente de Fiscalización y Control, respondió pedidos de informes en el Concejo Deliberante.
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Tensión en el Concejo: fuertes denuncias de boicot gremial y mafias en el informe por el control nocturno
La sesión informativa de este martes en el Concejo Deliberante de Córdoba, donde el director ejecutivo del Ente Municipal de Fiscalización y Control, Ezequiel Hormaeche, concurrió a responder una veintena de pedidos de informes de la oposición, se convirtió en el escenario de un durísimo cruce político y de graves denuncias institucionales.
El eje de mayor tensión se desató cuando el funcionario describió el nivel de resistencia y violencia que enfrentaron las autoridades por parte de sectores del propio personal municipal al implementar el ente autárquico. Hormaeche fue categórico al hablar de un “boicot” de empleados que rechazan las nuevas dinámicas de control en la calle y reveló alarmantes episodios ocurridos desde el inicio de la gestión.
Al respecto, rememoró los incidentes durante el lanzamiento del sistema de Habilitaciones Online (HOL) en 2022, detallando que “tiraron las computadoras por el palacio con materia fecal”. En esa línea de denuncias sobre presiones extremas, el funcionario sumó agresiones físicas, amenazas con armas de fuego en operativos vinculados al denominado “Clan Moyano” y hasta el hallazgo de un proyectil en su contra tras firmar directivas de control. Asimismo, precisó el costo judicial de este enfrentamiento interno: “Tenemos más de 50 sumarios hechos y 10 o 12 empleados de planta presos por denuncias realizadas por este funcionario”, manifestó, graficando que en la actualidad apenas 29 agentes de planta aceptaron el pase en comisión debido a las “gravísimas presiones” del entorno gremial.

El caso “Wachitas” y el debate por la nocturnidad
El temario estuvo fuertemente atravesado por el caso del bar “Wachitas”, establecimiento en el ojo de la tormenta tras quedar salpicado en la investigación judicial por el femicidio de Agostina Vega. Ante los cuestionamientos opositores sobre por qué no se avanzó antes con una clausura definitiva, Hormaeche aseguró que el municipio carecía de reportes previos sobre delitos allí: “En este lugar no tenemos ni reclamos ni denuncias de algún tipo de participación en estas cuestiones”, afirmó, diferenciándolo de otros boliches como Club Ibiza o Punta Alvear, donde al detectarse indicios ilícitos se dio participación a la Justicia y fueron cerrados de forma permanente.
Explicó que la quita definitiva del permiso de “Wachitas” respondió a estrictos criterios administrativos tras acumular tres clausuras desde 2024: “Algo no cumplimentaba. Por eso se hicieron las tres clausuras que dieron pie a la revocación”. El titular del Ente defendió además la transparencia del sistema HOL, señalando que el local fue auditado bajo la “mesa de riesgo alto” con validación técnica de profesionales externos. No obstante, debió responder a los ediles por qué el negocio figuraba en agendas municipales de recomendación artística si solo poseía habilitación de bar (con límite musical hasta la medianoche) y no de espectáculos públicos.
Cruce por los resultados: ¿Éxito o fracaso?
Desde las bancadas opositoras, la respuesta fue de cerrado escepticismo. La concejala Soher El Sukaria (PRO) tildó la gestión del Ente como un “fracaso”, fustigando la demora de más de dos años para contestar los pedidos de informes y sembrando dudas sobre la transparencia del área. A las críticas se sumó la advertencia de varios ediles sobre la debilidad operativa del municipio, puntualizando que el organismo cuenta únicamente con cinco decibelímetros para inspeccionar ruidos molestos en una superficie urbana que supera los 500 kilómetros cuadrados, falencia que el propio Hormaeche reconoció.
El funcionario recogió el guante y rechazó de plano la lectura de la oposición: “Si usted va a determinar que fracasamos cuando se erradicaron mafias que en los últimos 30 años nadie tocó en la ciudad de Córdoba, creo que no compartimos el criterio de fracaso”, replicó. Para defender sus métricas, contrastó la estructura actual con la de la antigua Subsecretaría de Fiscalización, remarcando que el volumen de operativos anuales escaló de un promedio histórico de 70 a 700 intervenciones en el último año, sumado al labrado de más de 6.000 actas. En materia de nocturnidad, ponderó el control de ruidos con 345 actas entre 2025 y 2026 bajo instrumental calibrado por la UTN, y la desarticulación de 700 fiestas clandestinas mediante alertas vecinales al 103.
En el tramo final, el oficialismo cerró filas detrás del funcionario expuesto. La concejala Roxana Pérez intervino para respaldar explícitamente la tarea frente al Ente: “Quiero agradecerte Ezequiel que estés aquí. No debe ser fácil manejarse entre la mafia organizada de tantos años. Te han dicho que te victimizas, yo felicito que ninguno de ustedes haya renunciado a pesar de toda esta cuestión de amedrentamiento y amenazas concretas”, concluyó, mientras la ronda de preguntas y el debate continuaban calientes en el recinto de comisiones.