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junio 13, 2024
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Por el crimen del remisero, Llaryora pide revisar la edad de imputabilidad

El gobernador dijo que tenía “otra posición” sobre el tema, pero que “la realidad y la sumatoria de hechos de menores implicados en delitos graves en el país” lo hicieron reconsiderar la necesidad de discutir el sistema.

El crimen del remisero Facundo Pereyra, ocurrido en las primeras horas del domingo y la detención, como presuntos autores, de cuatro jóvenes de entre 14 y 16 años de edad, conmocionó a la ciudad de Río Cuarto.

También desató una vez más el debate por la edad de imputabilidad, algo que el gobierno nacional amagó a impulsar pero por el momento mantiene en stand by y sin mayores avances.

A ese debate se sumó ayer el gobernador Martín Llaryora quien admitió que “tenía una posición sobre el tema” pero que comenzó a revisarla a partir de la sumatoria de casos de menores que cometen delitos graves como el de Río Cuarto.

“Yo tenía una postura tomada pero a medida que pasa el tiempo la estoy empezando a cambiar, por estos hechos, porque creo que no se puede más”, dijo ayer a Radio Mitre para introducirse en el tema.

“Hay que hacer modificaciones al régimen, por lo menos para algunos delitos. Porque cambiaron muchas cosas. Cuando éramos jóvenes la mayoría de edad era a los 21 años, después bajó a 18″, comenzó a explicarse el gobernador.

Lueo continuó: «Creo que hay que animarnos a rediscutir y sin dudas estas son las cosas que te hacen revisar, porque cuando pega tan fuerte y cerca impacta. Yo tenía una postura tomada pero es increíble la cantidad de hechos que están ocurriendo con menores que matan. Y que no es su primera experiencia con el delito o su primer antecedente”.

Unicef recomienda que la edad de imputabilidad no sea inferior a los 14 años y señala que existe evidencia internacional que demuestra que bajar este umbral no ha sido una medida efectiva en el combate a la inseguridad.

Cambios para menores que vuelvan a delinquir

Durante su argumentación, Llaryora pidió poner el foco en la reincidencia: “Entonces, habría que explorar un régimen que, al menos en un primer momento, y si no se trata de un delito grave, proponga un tratamiento para los jóvenes. En el segundo episodio, que haya otra escala».

«Creo que como sociedad debemos entrar en un debate porque hay situaciones como esta que se están dando en la Argentina, que son repetitivas, y que, como cambiamos muchas cosas, esto debería estar bajo análisis”, propuso el primer mandatario provincial.

El titular del Ejecutivo provincial contó que el domingo estuvo siguiendo lo que ocurría con el caso y la investigación. “Estuvimos trabajando todo el domingo frente a la conmoción de la muerte del remisero. No sabíamos bien cuál era la situación, pero la investigación fue muy rápida. Empezó a trabajarse y a la tarde teníamos avances y a la noche estaban detenidos. A primera hora del lunes estaban ya alojados en el Complejo Esperanza de Córdoba”, repasó.

El lugar donde ocurrió el fatídico hecho.

Luego, retomó el debate de las modificaciones a la ley: “Insisto en que podría ser un régimen distinto, uno para determinadas situaciones, otro para delitos de otra gravedad, pero claramente hay que entrar en una revisión”.

Y remarcó: “Esto no puede ser de esta manera. No puede ser que los chicos comentan delitos una vez, dos veces, tres veces, hasta que llegan a matar. Vamos a tener que revisar el régimen”, pidió.

El gobernador y el porqué de su nueva posición

Finalmente, sobre el cambio de postura, explicó: “Quizá muchos teníamos otra idea pero con el correr del tiempo y de los casos que van sucediendo, la realidad lleva a modificar la postura. A lo mejor pueden ser esquemas progresivos. En esto creo que tenemos que evitar lo tajante y pasar de un lado a otro. Me parece mejor pensar en algo progresivo, si se tiene o no antecedentes, si hubo una instancia de resociabilización y si se aprovechó o no. Porque en estos casos tenían antecedentes también”.

Y concluyó: “Cuando confirmaron las líneas de investigación, cuando me informaron sobre los hechos, cómo habían ocurrido y cómo siguieron luego, no lo podía creer. Con qué frialdad. Como sociedad tenemos que animarnos a debatir un sistema distinto”, cerró Llaryora.

Cómo es el régimen Penal de Minoridad en la Argentina

En la Argentina, el Régimen Penal de Minoridad, promulgado en 1980, durante la última dictadura militar, estableció que la edad de imputabilidad es a los 16 años, es decir, que los menores de esa edad no pueden ser juzgados.

Sin embargo, los adolescentes de entre 16 y 18 años tampoco son juzgados por el mismo sistema que los adultos. Sólo son punibles (es decir, que merecen castigo) aquellos que cometan delitos con penas mayores a 2 años (por ejemplo, homicidios dolosos) pero recién pueden empezar a cumplir su pena en una cárcel a los 18 años. Hasta ese momento, estos menores pueden estar privados de su libertad en institutos especializados llamados Centros de recepción y contención de menores.

Con esa normativa, el caso de Río Cuarto plantea diferentes situaciones para los cuatro menores detenidos, si finalmente se los encuentra culpables del homicido del remisero Facundo Pereyra. A su vez, la Justicia deberá comprobar cuál de ellos fue el autor del disparo que terminó con la vida del trabajador, lo que supone naturalmente la pena mayor. Si, como creen los investigadores, el de 16 años fue el responsable y al ser un delito con pena elevada, podría cumplir la condena recién recién en dos años, sin que ello suponga que seguirá en libertad.

Matar a cien metros de su propia casa

El asesinato de Facundo Pereyra, el remisero que fue ultimado en las primeras horas del domingo en el sur de la ciudad, ocurrió en un territorio conocido por los menores detenidos. Dos de ellos vivían a escasos metros del lugar en donde fue encontrado el Fiat Uno Blanco, cruzado en la calle, con el chofer malherido.

El menor de 15 años y el que se entregó ayer, de 14, por decisión de su madre, que llamó al 911 para informar que su hijo estaba “relacionado al hecho del remisero”, vivían muy cerca del lugar del disparo. Uno, a poco más de 100 metros; el otro, a algo más de 200 metros. En el primer domicilio fue uno de los allanamientos ocurridos el mismo domingo antes de la medianoche. En el segundo, fue la Policía ayer para buscar al hijo de la mujer de 38 años que se había comunicado al número de emergencias. Los otros dos implicados en el caso (otro de 14 años y el presunto autor del disparo mortal, de 16) serían de barrios de Banda Norte, según informaron fuentes de la causa.

Fuente: Puntal