García Cuerva, categórico: “El Papa se va a encontrar con una Argentina en crisis e intolerante”

Jorge García Cuerva, arzobispo de la Ciudad de Buenos Aires.
“El Papa se va a encontrar con una Argentina en crisis”, que está “herida” y “donde la descalificación y la intolerancia están a la orden del día”. Ese fue el crudo diagnóstico con el cual el arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, evaluó el estado de situación del país a un mes de la llegada de León XIV.
Las palabras del arzobispo están en línea con las continuas críticas que tanto la cúpula como las bases de la Iglesia católica expresan en clara alusión al modelo económico de ajuste y recesión impulsado por la gestión de Javier Milei.
La definición de la realidad social esta vez fue hecha por el arzobispo porteño en el marco de un breve encuentro con periodistas, en la previa de la peregrinación anual a Luján que tendrá lugar este sábado 3 de octubre.
—¿Con qué Argentina se va a encontrar el Papa cuando venga? —fue la pregunta que se le hizo y a la cual respondió con pocos eufemismos:
—“Con una Argentina donde duele un porcentaje muy grande de hermanos que la están pasando mal, de hermanos muy pobres desde hace muchos años”, puntualizó.
Los dichos de García Cuerva son casi el eco de las declaraciones que ayer realizó León XIV, quien luego de su visita a Francia cuestionó de soslayo a las posturas de ultraderecha en las que abreva el gobierno argentino.
El titular del Vaticano remarcó que los valores del Evangelio de Cristo “no se basan en el odio ni en la división, sino en la comprensión, la compasión y el acompañamiento” de los más necesitados, y ratificó la prédica de la Iglesia a favor de “la vida y no a la destrucción, la división y el odio”. También recomendó que los gobiernos deben “tomar decisiones claras a favor del bien común y no a favor de ideas extremistas que podrían causar daños mucho más graves”.
En diálogo con la prensa, García Cuerva insistió sobre “una Argentina que está en crisis desde hace muchos años”, donde “la descalificación y la intolerancia están a la orden del día”.
El Gobierno sabe que estos tiros por elevación caen directamente en la Casa Rosada, pero desde la confirmación de la gira pontificia decidió contenerse y no confrontar públicamente con los obispos, en favor de una convivencia pacífica previa a la visita del sucesor de Jorge Bergoglio, prevista del 8 al 11 de noviembre próximo.
No obstante, toda crítica cobra una resonancia distinta ante la inminencia del viaje papal. No pasará desapercibido que, según García Cuerva, cuando León XIV arribe a Buenos Aires “se va a encontrar con una Argentina herida, dividida por esa famosa grieta que duele en las entrañas del pueblo”.
Sin embargo, el crudo panorama del religioso fue matizado con un toque de optimismo atribuido al pueblo argentino: “También se va a encontrar con una Argentina que no baja los brazos, con argentinos trabajadores que todos los días se levantan y apuestan por la familia y el sacrificio, que siguen luchando por salir adelante”, destacó.
El arzobispo remarcó que ese espíritu se expresará en la tradicional caminata a pie a Luján: “Un millón de personas vuelve a apostar por la unidad”, concluyó.