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julio 11, 2026
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Estalló la interna radical: Dante Rossi denunció un plan de perpetuación y advierte que irá a la Justicia

La judicialización de la interna y las acusaciones de buscar una “perpetuación en el poder” son el reflejo de la profunda crisis institucional que sacude por estas horas a la Unión Cívica Radical de Córdoba. Esta fuerte reacción fue encabezada por el legislador provincial Dante Rossi, referente de los sectores opositores internos, quien lanzó durísimas críticas y advirtió que recurrirá a los tribunales si se intenta avanzar con la extensión de los mandatos actuales.

El conflicto estalló de manera imprevista tras la decisión de la conducción partidaria local —liderada por el intendente de Río Tercero, Marcos Ferrer— de convocar sorpresivamente a un Congreso Partidario virtual para este sábado 11 de julio a las 10 de la mañana.

Marcos Ferrer.

Para los sectores críticos, la urgencia del oficialismo partidario —representado por Ferrer y el espacio del diputado Rodrigo de Loredo— por prorrogar los plazos de la conducción obedece estrictamente a un posicionamiento táctico para los próximos turnos electorales. De hecho, Rossi alertó que la verdadera jugada de fondo esconde un intento encubierto de aproximación hacia la Casa Rosada. Dentro de la linea que encarnan De Loredo y Ferrer, en la lesgislatura cordobesa tiene su correlato con los legisladores Alejandra Ferrero y Matías Pablo Gvozdenovich, presidente del bloque de la UCR en la Unicameral.

Matías Pablo Gvozdenovich

Sin embargo, para entender el laberinto actual en el que se encuentra atrapado el partido, es necesario levantar la mirada del Zoom de este sábado y revisar el hilo conductor de una crisis de identidad que arrastra décadas de retrocesos electorales y giros ideológicos polémicos.

El desierto electoral y el fantasma de 2001

El radicalismo cordobés arrastra una larga sequía de poder: no gobierna la provincia desde el año 1999, cuando concluyó la gestión de Ramón Bautista Mestre. El retroceso territorial se agudizó más recientemente a nivel local cuando, en 2019, el partido también perdió el control de la intendencia de la ciudad de Córdoba.

A nivel nacional, el espejo en el que se mira el partido es aún más complejo. La última experiencia radical al frente del Poder Ejecutivo Nacional fue la alianza que depositó a Fernando de la Rúa en la presidencia. Aquella gestión terminó de manera abrupta e institucionalmente traumática dos años antes de lo previsto, con el nefasto diciembre de 2001.

Aquel estallido social y político dejó el luctuoso saldo de 39 personas asesinadas por las fuerzas de seguridad y grupos parapoliciales durante las trágicas jornadas de represión de los días 19 y 20 de diciembre. Entre las víctimas fatales de la violencia estatal se encontraban siete adolescentes y jóvenes de entre 13 y 18 años, además de los cinco manifestantes fallecidos en la zona de Plaza de Mayo. Una herida histórica que marcó a fuego la relación del partido con gran parte del electorado.

El viraje de las alianzas: del PRO a los hilos con La Libertad Avanza

Tras el colapso de 2001, el radicalismo, tanto a nivel nacional como provincial, fue reconfigurando su estrategia de supervivencia mediante alianzas explícitas con el PRO y otras fuerzas afines. En los últimos tiempos, se sumaron vínculos —menos evidentes en los papeles, pero altamente comprobables en la práctica legislativa y de gestión— con La Libertad Avanza.

De hecho, tanto en la gestión presidencial de Mauricio Macri como en la actual administración de Javier Milei, sectores del radicalismo cordobés mantuvieron y mantienen una estrecha colaboración con los proyectos de la derecha. Nombres de peso como el de Rodrigo de Loredo o el del histórico dirigente Oscar Aguad fueron piezas clave en esa sintonía.

El rol de Aguad, apodado “El Milico”, es uno de los legados más cuestionados de esa política de acuerdos. Aguad se desempeñó como Ministro de Defensa de la Nación durante el gobierno de Macri, período en el cual ocurrió el trágico hundimiento del submarino ARA San Juan, donde perdieron la vida sus 44 tripulantes; un caso cuyo proceso judicial y búsqueda de responsabilidades sigue calando hondo en la memoria social y política del país.

La encrucijada del sábado

Es en este contexto de subordinación a proyectos ajenos y de devaluación de su identidad histórica que la actual minoría crítica, expresada por Dante Rossi, planta bandera. El rechazo al “Congreso virtual” convocado por Marcos Ferrer no es una mera discusión de estatutos o de metodologías de debate en días de partido de la Selección.

Es, en el fondo, la resistencia de un sector que se niega a que la UCR termine diluida como el furgón de cola de La Libertad Avanza o que continúe el proceso de cooptación iniciado años atrás por el gobierno amarillo.

Este sábado, detrás de las pantallas de Zoom, el radicalismo cordobés no solo definirá la prórroga de sus autoridades, definirá si intenta buscar la salida de su propio laberinto o si decide profundizar su encierro.