Con uniforme y en una ceremonia breve asumió el nuevo ministro de Defensa
El militar Carlos Presti quedó oficialmente al frente delesa cartera tras la renuncia de Luis Petri, ahora diputado nacional.

El presidente Javier Milei tomó juramento este viernes al militar Carlos Presti, quien quedó oficialmente al frente del Ministerio de Defensa tras la renuncia de Luis Petri, ahora diputado nacional. El acto se realizó en el Salón Blanco de la Casa Rosada y contó con la presencia de funcionarios nacionales, familiares, allegados y efectivos de distintas fuerzas.
Presti asistió con su uniforme y recibió la atención de las primeras filas, donde nuevamente estuvo el embajador de Estados Unidos en Argentina, Peter Lamelas, una presencia que ya se volvió habitual en las ceremonias vinculadas a seguridad y defensa. Washington, según ha expresado el propio diplomático, observa con cautela los vínculos militares argentinos con China.
Aunque su designación quedó formalizada con la firma del jueves 11, este viernes el flamante ministro quedó habilitado para avanzar con las decisiones políticas y administrativas en la cartera. Su llegada generó reparos en parte de la oposición y también en algunos sectores internos que reclamaban que pasara a retiro. Presti aclaró que solicitará una licencia dentro de la fuerza para ocupar el cargo en el Poder Ejecutivo.
Entre sus prioridades, figuran dos temas especialmente sensibles: la recomposición salarial de las fuerzas armadas y la normalización de la obra social militar, cuya crisis financiera acumula deudas millonarias y afecta a más de 600 mil afiliados que reclaman por deficiencias en las prestaciones.
Su gabinete tendrá una impronta castrense contundente. Se prevé que cinco o seis altos mandos ocupen áreas estratégicas, acompañados por solo dos civiles, en una estructura que marca un quiebre histórico: desde el retorno de la democracia, nunca un militar había conducido el Ministerio de Defensa desde el inicio de una gestión.
Un punto clave es que Presti no renunciará a su condición militar. Amparado en la figura de la Disponibilidad, podrá permanecer hasta seis meses en funciones sin perder antigüedad ni grado, y ese período será computado para su retiro.
Con este nombramiento, Milei termina de cerrar una transición que se extendió más de lo previsto. La participación del Presidente, el apoyo de Karina Milei y la presencia de la cúpula política y militar en el Salón Blanco reflejaron la intención oficial de enviar una señal de orden y cohesión en un ministerio considerado estratégico para la gestión.