El crimen del policía abre otro frente judicial: denuncian que la casa estaba usurpada
A la reconstrucción del confuso episodio que terminó con la vida del suboficial Luis Azábal se suma ahora un nuevo frente judicial. El abogado de la familia propietaria del inmueble aseguró que el hombre que efectuó el disparo ocupaba la vivienda desde 2023 y que esa situación ya había sido denunciada ante la Justicia.

La investigación por la muerte del suboficial Luis Alejandro Azábal en barrio Villa Belgrano incorporó en las últimas horas un dato que complejiza el caso y abre una nueva línea de conflicto alrededor del hecho.
El abogado Juan Martín Juárez Villanueva, representante de la familia propietaria de la casa ubicada sobre calle Néper al 5900, afirmó que Paolo Zambelli, el hombre que efectuó el disparo, estaría viviendo allí de manera irregular desde el año 2023.
Según explicó el letrado, el inmueble pertenece a un empresario vinculado a una reconocida firma agroquímica y la ocupación del lugar habría derivado de un conflicto interno relacionado con la compra de la propiedad.
De acuerdo con esa versión, el propietario habría autorizado la adquisición del inmueble a través de un apoderado, pero posteriormente se produjo una disputa que terminó derivando en una denuncia judicial por la ocupación de la vivienda.
Ese litigio, señaló el abogado, ya había sido planteado ante la Justicia en 2023, mucho antes del episodio que terminó con la muerte del suboficial. Sin embargo, el trasfondo del conflicto por la propiedad del inmueble introduce ahora un factor adicional de rareza y tensión en una causa que todavía presenta varios puntos sin esclarecer.
Mientras esa controversia sigue su propio curso judicial, la causa penal continúa enfocada en reconstruir qué ocurrió la noche del jueves en esa vivienda del sector norte de la ciudad.
El hecho ocurrió alrededor de las 21, cuando vecinos alertaron al 911 por la activación de la alarma en la casa. A partir de ese llamado, un móvil policial se dirigió al lugar.
Azábal llegó junto a otros efectivos para verificar la situación. En medio de ese procedimiento, el suboficial se aproximó al ingreso del domicilio. Fue entonces cuando se produjo el disparo que lo hirió gravemente. El efectivo fue trasladado de urgencia al Sanatorio Allende, pero murió poco después como consecuencia de la herida, como cronicó Puntal en su edición anterior.
El disparo fue efectuado por Paolo Zambelli, de 39 años, quien se encontraba dentro de la vivienda al momento del hecho. Según distintas redes sociales, se desempeña como gerente técnico de cuentas en la empresa de desarrollo de software Genium, una compañía tecnológica con sede en Estados Unidos y operaciones en Latinoamérica. Tras el episodio fue detenido e imputado inicialmente por homicidio agravado por el uso de arma de fuego y tenencia ilegal.
Sin embargo, con el avance de las primeras medidas investigativas, el fiscal Víctor Chiapero resolvió modificar la imputación a homicidio en exceso de legítima defensa, lo que permitió la liberación del acusado mientras continúa el proceso judicial.
La defensa de Zambelli sostuvo ante Puntal que el disparo se produjo en medio de una situación de extrema tensión dentro del domicilio.
Según esa versión, el hombre creyó estar enfrentando a delincuentes que habían ingresado a la casa.
Durante el procedimiento realizado tras el episodio, los investigadores secuestraron tres armas de fuego en el domicilio: dos pistolas y una escopeta. Entre ellas se encontraba una pistola Glock calibre 9 milímetros, que sería la utilizada en el disparo fatal.
La defensa aseguró que las armas contaban con la documentación correspondiente.
La investigación intenta ahora determinar con precisión cómo fue la secuencia dentro de la vivienda.
Uno de los puntos centrales es establecer si el efectivo policial se identificó antes de ingresar al domicilio, una cuestión que podría resultar clave para definir el encuadre legal del hecho.
Algunos aspectos del episodio, además, permanecen bajo reserva. La mujer que se encontraba dentro de la casa durante el hecho no habló públicamente hasta el momento y su identidad no trascendió, ni tampoco se difundieron detalles oficiales sobre su situación tras el episodio.
La reconstrucción del episodio todavía deja zonas grises que deberán ser aclaradas por la investigación.
Uno de los puntos que genera interrogantes es la secuencia planteada por la defensa: según ese relato, los presuntos delincuentes se habrían retirado del lugar mientras Zambelli subía a buscar dinero y luego descendía con un arma.
En ese lapso, el suboficial Azábal habría ingresado al domicilio saltando la reja sin anunciarse como policía, siempre de acuerdo con esa versión.
Para los investigadores, ese punto resulta clave. Azábal era un efectivo con larga trayectoria en la fuerza y experiencia en intervenciones de este tipo, por lo que las pericias y los testimonios deberán determinar con precisión cómo fue el ingreso al domicilio y qué ocurrió en los segundos previos al disparo.
Azábal tenía 56 años y estaba próximo a jubilarse. Además de su carrera policial, enseñaba artes marciales en un club de Río Ceballos, donde vecinos y alumnos lo despidieron con emoción.
En Villa Belgrano, mientras tanto, persisten las preguntas que aún intenta responder la investigación: qué ocurrió exactamente dentro de la casa aquella noche y quién tenía realmente derecho a ocupar el lugar donde un disparo cambió varias vidas para siempre.