La lluvia obligó la suspensión del megashow de Shakira en el Kempes: hoy es la segunda fecha
Había más de 40 mil personas. Muchos espectadores expresaron su bronca.

A pesar de las alertas por tormentas y las inclemencias climáticas, Córdoba se rindió a los pies de Shakira en el primero de sus dos shows en el estadio Mario Kempes, que albergó una verdadera multitud. Sin embargo, la artista no pudo terminar su presentación debido a las intensas lluvias que cayeron en la noche del domingo.
La estrella colombiana llegó con su carisma, talento y batería de hits para deleitar a sus fans en la Docta, en el marco de la gira Las Mujeres Ya No lloran World Tour.
Desde temprano, los fanáticos de la artista de Barranquilla se congregaron en las inmediaciones del Kempes y divirtieron con sus disfraces, atuendos y accesorios bien coloridos para pasar una jornada inolvidable. Las puertas se abrieron a las 18 y el comienzo del show estaba previsto para las 21, aunque inició pasadas las 22.
A pesar del mal tiempo, la organización había ratificado que el recital se hacía sí o sí. No obstante, cuando todavía restaba media hora más de show, la presentación finalizó por las intensas precipitaciones.
Cuando el reloj marcaba las 22, Shakira encabezó la mencionada caminata y se subió al escenario. “Me hace muy feliz saber que vamos a cerrar la gira acá en Córdoba”, expresó la colombiana ante la mirada embelesada de sus miles de fans.
Después de poco más de una hora cantando, el show llegó a su fin debido a la intensidad de las lluvias que caían en la capital provincial. A pesar de que desde la organización habían avisado previamente que la presentación de la colombiana no se suspendía por la caída de agua, el evento tuvo que finalizar antes de lo previsto, lo que generó múltiples críticas entre los asistentes.
La cantante colombiana, que venía realizando un espectáculo de alto nivel, pidió disculpas al público y dijo: “Por truenos y relámpagos, nos piden evacuar”.
La decisión cayó mal en el ánimo de muchos asistentes, que manifestaron su frustración y bronca. Había más de 40 mil personas en el estadio y la desconcentración fue complicada.