Marca Informativa CBA

marzo 31, 2026
Generic selectors
Coincidencia exacta
Buscar en el título
Buscar en el contenido
Post Type Selectors

Por ahora, la guerra dejó un aumento del 21% de las naftas en el país

El conflicto en Medio Oriente, que sigue sin un desenlace a la vista, impulsa procesos inflacionarios en todos los países. Pero en Argentina se monta sobre una suba previa de precios que no logra revertirse. ¿Cómo evolucionó el poder de compra de los salarios en litros de nafta?

Por Gonzalo Dal Bianco

“En febrero de 2026, previo al conflicto bélico, el precio de la nafta (expresado a valores de marzo de 2026) era de $1.657, mientras que en la actualidad asciende a $2.000. Esto implica que la guerra generó un incremento real del 21% en el precio del combustible”, remarca el economista cordobés Nadin Argañaraz en su último informe en el que repasa la evolución del impuesto a los combustibles y el valor de la nafta en los últimos años.

En ese marco destaca que si el Gobierno redujera el impuesto de monto fijo en un 93,5% (de $367 a $24 por litro), el precio de la nafta debería retornar a los niveles observados en febrero de 2026.

Sin embargo hay en esa posibilidad un limitante que comenzó a ser cada vez más agudo: en ese mes la recaudación de este tributo coparticipable representó el 3,3% de los ingresos tributarios nacionales, por lo que su virtual eliminación implicaría una pérdida significativa de recursos tanto para el Gobierno nacional como para las provincias y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, que ya vienen sufriendo dificultades severas en sus cuentas, algunas de ellas con presupuestos que fueron construidos sobre la base de una hipótesis de crecimiento económico para este año y el consecuente incremento en la recaudación de los impuestos vinculados a la actividad. Por ahora, transitando un cuarto del año, eso no sería como se estimaba a fines de 2025.

De allí que la situación de las naftas y el conflicto mundial comenzó a ser un problema de economía doméstica en la Argentina y por eso el Gobierno movió la primera pieza el viernes pasado, cuando habilitó un corte mayor de biocombustibles como una forma de amortiguar al menos una parte de la escalada en los surtidores.

Es que hay un dato central que abona un contexto de ingresos deteriorados: entre febrero y marzo de este año la capacidad de compra de nafta por parte de un salario privado registrado cayó 17%.

En un repaso de lo ocurrido entre 2018 y la actualidad, Nadin Argañaraz repasa lo ocurrido entre los salarios privados registrados y la capacidad de compra en litros de nafta, y destaca que entre marzo de 2018 y marzo de 2021 la capacidad de compra de nafta súper se mantuvo entre un 10% y un 20% por debajo del de inicio de periodo. Luego, la capacidad de compra aumentó hasta ubicarse en un 57% por encima de la inicial para octubre de 2023, cuando el precio real final en el surtidor toca su punto mínimo de toda la serie (-46% respecto a marzo 2018) sin un incremento significativo de ingresos. Luego, a inicios de 2024 con el fuerte aumento del valor real de la nafta, la capacidad de compra cayó nuevamente, ubicándose un 20% por debajo del valor inicial. Sin embargo, desde ese valor se recuperó hasta ubicarse un 13% por encima del valor inicial en el mes de junio de 2025. Desde dicho mes, la capacidad de compra cayó un 12% en febrero de 2026 y al incorporar el efecto de la guerra en medio oriente y comparar marzo de 2026, la caída fue del 27%. Esta baja del poder de compra se explica principalmente por un incremento real del valor de la nafta en la etapa previa a la guerra, el shock de la guerra y unos ingresos prácticamente constantes. Finalmente, entre febrero y marzo de 2026, la capacidad de compra bajó un 17%.