Las metalúrgicas de Córdoba no hacen pie: cayeron fuerte en agosto
Una de las ramas industriales clave de la provincia sigue en terreno negativo y acumula ya 14 meses seguidos en la pendiente. En julio de 2025 el sector inició un retroceso que ahora se aceleró con la baja del 7,8% en la actividad.

Por Gonzalo Dal Bianco
El nivel de actividad de la industria metalúrgica es cada vez menor y las expectativas no anticipan mejores escenarios en el corto plazo. Es que durante agosto, la Asociación de Industrias Metalúrgicas de la República Argentina (Adimra) observó una nueva caída del 6,1% en el promedio nacional, pero con Córdoba desmoronándose un 7,8% en ese mismo período.
De acuerdo al trabajo que difunde mensualmente la entidad entre sus asociados, Entre Ríos encabezó las bajas, con un descenso interanual de 8,8%, seguida por Córdoba (-7,8%), Buenos Aires (-7,3%), Santa Fe (-4,4%) y Mendoza (-0,8%).
En Entre Ríos, el desempeño de Bienes de capital tuvo una incidencia significativa en el resultado. En Córdoba, el retroceso estuvo asociado a Autopartes, Bienes de capital y determinados segmentos de Maquinaria Agrícola.
Las empresas de Buenos Aires señalaron una menor cantidad de pedidos y una mayor competencia de productos importados. Allí, las principales bajas se produjeron en Bienes de capital, Equipos Eléctricos y Otros Productos de Metal.
En Santa Fe, en tanto, los resultados negativos de Equipos Eléctricos y Bienes de capital fueron parcialmente contrarrestados por mejoras puntuales en Maquinaria Agrícola.
Mendoza tuvo la caída más moderada, de 0,8%. El descenso de Otros Productos de Metal fue compensado en parte por el desempeño de empresas de Bienes de capital que recibieron nuevos contratos y retomaron operaciones que habían sido postergadas.
De acuerdo al informe privado, la actividad metalúrgica cayó 6,1% frente al mismo mes del año pasado y acumuló así una baja de 5,6% en 2026. Pero además, las plantas operaron con apenas 39,6% de capacidad. Es decir, de cada 10 líneas de producción, 6 estuvieron paradas en agosto.
El dato de capacidad instalada representa una de las principales señales de debilidad del sector. Incluso, en comparación con agosto del año pasado, el indicador descendió 5,2 puntos porcentuales.
Por eso, Adimra ubicó el nivel de uso de la capacidad instalada registrado en agosto entre los más bajos de la serie histórica y lo comparó con los valores observados durante la salida de la pandemia, en 2020.
Vale recordar que luego de bucear por niveles de actividad muy deprimidos durante el cierre de 2023 y los primeros meses de 2024, comenzó una recuperación que había alcanzado a buena parte de sus ramas de especialidad hacia fines de ese año. Pero aquel rebote comenzó a perder fuerza hacia abril y mayo de 2025 y finalmente se agotó y se reinició la caída.
La menor actividad no quedó limitada a las estadísticas de producción. En agosto, el empleo de las empresas metalúrgicas disminuyó 2,5% interanual y mostró además una baja del 0,3% respecto de julio. Es decir, mientras la industria permanece en caída, el empleo continúa deteriorándose.
El frente financiero presenta otro indicador de presión para las compañías. El relevamiento detectó que el 10,3% de las firmas tiene atrasos en sus obligaciones.
Las perspectivas inmediatas tampoco anticipan un cambio marcado en la tendencia. De cara al próximo trimestre, el 68,1% de las empresas no espera incrementar su producción.
El grupo se divide entre un 46,8% que proyecta mantener su nivel de actividad y un 21,3% que prevé una nueva disminución. En sentido contrario, el 32% de las compañías espera producir más.
Por último, el resultado de agosto mostró que el retroceso atravesó a prácticamente todo el entramado de la industria.
Bienes de capital fue el segmento con la mayor caída interanual, de 11,1%, seguido por Fundición, con un descenso de 7,9%. En ambos casos, las empresas mencionaron la falta de pedidos y la debilidad de la demanda entre las principales dificultades.