La Provincia asegura que los planes de empleo de Córdoba amortiguaron la suba del desempleo
La provincia se posicionó como la séptima con menor pérdida de trabajo registrado en todo el país.

En un contexto nacional marcado por la fragilidad del mercado laboral, los planes de empleo impulsados por el Gobierno de Córdoba se han consolidado como una herramienta estratégica para sostener el trabajo formal y atenuar el impacto del desempleo.
Entre noviembre de 2023 y octubre de 2025, Argentina enfrentó una caída del 3,04% en el empleo privado, lo que se traduce en la pérdida de más de 195 mil puestos de trabajo.
Sin embargo, en Córdoba la contracción fue sensiblemente menor, registrando una baja del 2,07% (11 mil empleos menos), lo que posicionó a la provincia como la séptima con menor pérdida de trabajo registrado en todo el país.
Este desempeño relativo superior está directamente vinculado a la ejecución de políticas activas. En el período mencionado, los programas PPP y Empleo +26, en sus ediciones 2024 y 2025, generaron 6.200 puestos de trabajo directos bajo la modalidad de contrato de tiempo indeterminado (CTI), además de facilitar la transición laboral de más de 23 mil beneficiarios a través de prácticas profesionales.
La magnitud de este impacto es significativa incluso en términos comparativos: los 6.200 empleos directos generados por estos programas cordobeses representan 2,7 veces la totalidad de los nuevos puestos de trabajo creados en Neuquén, la provincia que lideró la generación de empleo en el país impulsada por el desarrollo de Vaca Muerta.
Especialistas en la materia señalan que, sin la intervención de estas políticas públicas, el escenario laboral cordobés habría sido considerablemente más adverso. De hecho, si se excluyeran los empleos generados por los programas provinciales, la caída del empleo registrado privado en Córdoba habría alcanzado el 3,24%, lo que implicaría la pérdida de aproximadamente 17.200 puestos de trabajo desde noviembre de 2023.
Además de su impacto inmediato, estas herramientas cuentan con respaldo empírico y técnico. El Programa Primer Paso, por ejemplo, fue evaluado académicamente en 2017 comprobándose su aporte efectivo a la inserción de jóvenes sin experiencia, mientras que actualmente se analiza su impacto en personas con discapacidad.
En definitiva, ante la retracción del mercado laboral nacional en 2026, la estrategia de Córdoba de sostener e impulsar estos planes no solo ha funcionado como un amortiguador de la crisis, sino que ha permitido preservar oportunidades de empleo formal y de calidad para los sectores con mayores dificultades de inserción.