Radiografía de la vejez en la Argentina: mayor expectativa de vida, marcada brecha de género y desafíos de ingresos

En el marco del Día Internacional de las Personas de Edad, que se celebra el primer día de octubre, el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) presentó su nuevo dosier estadístico sobre las personas mayores de 60 años en la Argentina. El informe ofrece una mirada integral sobre el impacto demográfico, las condiciones socioeconómicas y los indicadores de salud de un segmento de la población cada vez más preponderante.
Perfil demográfico: mayor longevidad y feminización de la vejez
El envejecimiento poblacional en la Argentina muestra una trayectoria constante sostenida por el descenso de la natalidad y los avances en las condiciones de salud y calidad de vida.
- Esperanza de vida récord: La esperanza de vida al nacer alcanzó los 80,2 años para las mujeres y los 74,4 años para los varones. Asimismo, al cumplir los 60 años, la expectativa de vida adicional promedio asciende a 23,8 años para ellas y 18,9 años para ellos.
- Crece la población más envejecida: Entre 1980 y 2022, la proporción de personas de 75 años y más dentro del colectivo de adultos mayores aumentó de 23,7% a 30,3%.
- Diferencias en la convivencia: La «feminización de la vejez» impacta directo en los arreglos del hogar. En el grupo de 75 años y más, las mujeres viven predominantemente solas (37,1%) o en hogares multigeneracionales (37,5%), mientras que 43,8% de los varones convive en hogares unigeneracionales (con su pareja o pares). En términos conyugales, 66 de cada 100 varones están casados o unidos, en comparación con solo 42 de cada 100 mujeres.
- Alquileres en aumento: Si bien la mayoría posee vivienda propia (79,0%), entre 2001 y 2022 aumentó un 70% la proporción de hogares con jefatura mayor que alquilan, pasando del 6,6% al 11,2%.
Seguridad económica: brechas de ingresos y necesidad de seguir trabajando
Aunque la cobertura previsional alcanza al 90,0% de la población en edad jubilatoria, las condiciones de acceso y los ingresos difieren profundamente según el género.
- El impacto de las moratorias: Solo el 20,6% de las mujeres accedió a la jubilación mediante aportes computados regulares, mientras que el 79,4% lo hizo mediante moratorias. Entre los varones, el 51,0% se jubiló con aportes regulares.
- Brecha salarial previsional: El haber jubilatorio medio refleja una marcada diferencia de género. Por cada 100 pesos que percibe un varón por jubilación, una mujer recibe en promedio 72 pesos (un haber medio de $647.279 frente a $893.978).
- Actividad laboral activa: El 20,6% de las personas en edad jubilatoria continúa dentro de la población económicamente activa. Un 11,9% combina la jubilación con un empleo, registrándose la mayor tasa de actividad laboral en personas con nivel educativo superior completo o incompleto y en los extremos de mayores ingresos y mayor necesidad económica.
Salud y bienestar: cobertura casi universal y disparidad en salud mental
En materia de salud, el sistema muestra una amplia cobertura pero revela matices en la percepción del bienestar y la atención psicológica.
- Cobertura en salud: La afiliación a algún sistema de salud (obras sociales como PAMI, prepagas o mutuales) alcanza al 93,0% de los mayores de 60 años y llega al 98,0% en la franja de 75 años y más.
- Causas de mortalidad: Las enfermedades del sistema circulatorio se consolidan como la principal causa de muerte con el 32,8% de los casos. En la franja de 60 a 74 años cobran fuerza los tumores (25,6%), mientras que a partir de los 75 años crecen sensiblemente las afecciones respiratorias (28,0%).
- Salud mental y percepción: El 63,4% de los varones califica su estado de salud como bueno o muy bueno, mientras que en las mujeres este valor desciende al 57,5%. En tanto, cerca de 2 de cada 10 mujeres (19,6%) realizaron consultas profesionales por angustia, relaciones o depresión en el último año, duplicando la tasa registrada en los varones (9,4%).