San Francisco: tras el cambio de carátula, ahora la muerte de Yuliana Chevalier será juzgada como femicidio
Mientras se desarrollaba el juicio, el juez hizo lugar al pedido de la querella de agravar la acusación contra la pareja de la joven, Mauro Lovera. De ser encontrado culpable de la nueva imputación, podría ser condenado a perpetua.

El ahora acusado por femicidio Alejandro Lovera junto a la defensora oficial, Marcela Beccaría. Foto: La Voz de San Justo.
A nueve años de la muerte de Yuliana Chevalier, la Justicia de San Francisco, en el noreste de la provincia de Córdoba, aceptó el cambio de carátula durante el juicio y agravó la acusación contra Mauro Lovera, quien era pareja de la joven. El juez Guillermo Rabino hizo lugar este lunes al planteo de la querella y resolvió que la imputación pase de homicidio culposo a homicidio doblemente calificado por el vínculo y por violencia de género, figura conocida como femicidio.
Como consecuencia de la modificación, el proceso judicial quedó suspendido y deberá llevarse a cabo ante un nuevo tribunal integrado por jurados populares.
La muerte de Chevalier ocurrió durante la noche del 18 de agosto de 2017. Según la hipótesis que atravesó la investigación, la joven se autolesionó con un arma reglamentaria que pertenecía a Lovera, quien en ese momento era policía.

La familia de la víctima, representada por sus abogados, sostuvo que el agente tuvo responsabilidad en el desenlace fatal por haber dejado la pistola al alcance de Yuliana. El planteo de la querella también apuntó a la existencia de antecedentes de violencia y agresiones previas vinculadas con el acusado.
Una causa con idas y vueltas
A lo largo de los años, el expediente atravesó distintas etapas. Una de las líneas investigativas consideró que Lovera habría actuado de manera negligente, una conducta que incluso fue analizada como una posible instigación al suicidio. Con esa acusación, el caso llegó inicialmente a juicio.
Sin embargo, durante el proceso, la querella y la fiscalía plantearon la existencia de un “hecho diverso”. El juez Rabino aceptó ese argumento y modificó la calificación legal del caso, al considerar que la relación entre Lovera y Chevalier, junto con las presuntas agresiones previas, pudo haber sido determinante en la muerte de la joven.
Con el cambio de carátula, Lovera quedó señalado como único imputado por un femicidio. Además, casi una década después del hecho, la Justicia dispuso su prisión preventiva.
La nueva acusación contempla una pena de prisión perpetua en caso de que el acusado sea condenado. De esta manera, el juicio deberá comenzar nuevamente ante un tribunal conformado por jurados populares y bajo una nueva carátula