La economía volvió a frenarse: crecen la minería y el campo y caen la industria y los comercios

Entender si la economía argentina está mejorando o empeorando depende muchas veces del bolsillo de quien mire la cuenta. Eso mismo reflejan los últimos números oficiales del INDEC: la economía nacional no muestra una dirección única, sino que camina a dos velocidades completamente distintas según el rubro.
De acuerdo con el último reporte del Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) correspondiente a mayo, la actividad tuvo un freno mensual del 0,5% respecto de abril. Si se compara el desempeño contra el mismo mes del año pasado, el resultado muestra un tímido avance de tan solo 0,2%.
En la práctica, estos números confirman que la economía nacional sigue en un terreno de estancamiento, donde los sectores vinculados a la exportación tiran para arriba, pero las actividades que dependen del consumo popular no logran remontar.
Cifras clave del mes
-0,5% la caída mensual: La actividad económica perdió terreno en mayo en comparación con el mes anterior, mostrando que la recuperación todavía no está consolidada.
+0,2% la variación anual: Un dato apenas por encima de cero frente a mayo del año anterior, lo que marca un piso de caída pero no llega a ser un crecimiento real.
Los dos lados de la moneda: ¿quiénes ganan y quiénes pierden?
Para comprender por qué los datos oficiales parecen contradictorios, hay que mirar qué pasa adentro de la producción argentina.
Por un lado están los rubros extractivos y de recursos primarios, que atraviesan un momento de fuerte expansión:
- Minería y canteras (+15,7%): Impulsada principalmente por la producción de petróleo, gas y minerales, es el sector que más creció en el país.
- Servicios básicos (+8,0%): La producción de electricidad, gas y agua tuvo una importante suba.
- El campo (+4,6%): La agricultura y la ganadería mostraron números positivos que ayudaron a amortiguar la caída general.
Sin embargo, del otro lado del mostrador se encuentran las actividades que emplean a la mayor cantidad de trabajadores del país y que dependen directamente del bolsillo de la gente:
- Industria manufacturera (-5,6%): Las fábricas continúan produciendo menos debido a los costos y a la baja demanda interna.
- Comercio mayorista y minorista (-4,3%): Las ventas en los negocios de cercanía y grandes cadenas siguen sin despegar.
- Pesca (-29,3%): Registró la baja más drástica del mes entre todos los rubros analizados.
¿Qué significa esto para el día a día?
«La minería y la energía empujan el promedio de la economía hacia arriba, pero en las calles y en las fábricas el impacto positivo todavía no se siente.»
La foto que deja mayo demuestra que la tan ansiada recuperación en «V» sigue haciéndose esperar. Mientras la producción de energía y la actividad agropecuaria logran aportar dólares y sostener la balanza nacional, la economía del consumidor de a pie —la de los comercios de barrio, la pequeña industria y el empleo masivo— continúa atrapada en una dinámica de cautela y consumo retraído.