Cuarto aplazo para la Ley de Propiedad Privada: falta de votos, internas y un durísimo cruce entre Villarruel y Bullrich

La Libertad Avanza (LLA) sufrió un nuevo revés en el Senado y se vio obligada a postergar por cuarta vez el tratamiento del polémico proyecto de propiedad privada. Ante la falta de votos para aprobar la eliminación de las restricciones a la compra de tierras por parte de extranjeros, la jefa de la bancada oficialista, Patricia Bullrich, solicitó postergar el debate hasta la sesión del 6 de agosto.
La iniciativa abrió una profunda grieta entre los libertarios y sus aliados habituales, quienes se resisten a convalidar la reforma de la actual Ley de Tierras (que fija un tope de 1.000 hectáreas para adquirentes extranjeros).
1. El detonante: interna con Sturzenegger por las autonomías provinciales
Más allá de la resistencia legislativa, el oficialismo enfrentó un frente de tormenta interno. El ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, rechazó de plano la versión número 15 del dictamen de mayoría.
- El punto de conflicto: El nuevo borrador proponía que cada provincia pudiera dictar su propia ley de tierras. Esto abría la puerta a que, si la ley nacional eliminaba los límites de compra para extranjeros, las provincias pudieran volver a restituirlos dentro de sus territorios.
- Cortocircuito en el oficialismo: Esta concesión federal, pensada para convencer a los gobernadores, era inaceptable para el Ejecutivo nacional. Bullrich se enteró del veto de Sturzenegger cuando ya había comunicado los supuestos consensos en la última mesa política, lo que generó un fuerte malestar en la jefa del bloque de LLA.
2. Un quórum con lo justo y aliados rebeldes
El oficialismo llegó al recinto con serias dificultades para habilitar el plenario. Consiguió el piso mínimo de 37 senadores gracias a una ingeniería muy ajustada:
- Aportaron al quórum: 21 libertarios, 10 radicales, 2 del PRO, 1 de Primero los Salteños, 2 de Encuentro Misionero y 1 de La Neuquinidad.
- No dieron quórum: Los bloques de Convicción Federal (liderado por la peronista Carolina Moisés), Despierta Chubut, Movere Santa Cruz, Independencia y Provincias Unidas.
Aun logrando abrir la sesión, el oficialismo no tenía los votos. Senadores clave del radicalismo (como Maximiliano Abad, Daniel Kroneberger y Flavio Fama) y de bloques provinciales (como la cordobesa Alejandra Vigo, los santacruceños José Carambia y Natalia Gadano, y la chubutense Edith Terenzi) mantuvieron firme su rechazo al capítulo de tierras.
3. El escandaloso chat entre Villarruel y Bullrich
La decisión de sesionar no solo no convencía a la oposición y a los dialoguistas, sino que tampoco contaba con el visto bueno de la vicepresidenta de la Nación. Victoria Villarruel mantuvo un durísimo cruce de mensajes de texto con Patricia Bullrich antes de ingresar al recinto.
— Villarruel: ¿Cómo vamos a tener sesión después de haber casi ganado el mundial? —le recriminó la Vicepresidenta a la jefa del bloque oficialista.
El tono de la discusión escaló rápidamente hasta que Villarruel la acusó de responder ciegamente a la secretaria general de la Presidencia:
— Villarruel: Andá a chuparle las medias a Karina.
— Bullrich: ¡Chau! ¡Chau comienzo y fin de una corta vida política! —retrucó la senadora dando por cerrado el intercambio.
4. Las claves del proyecto: ¿Qué dice la reforma sobre la compra de tierras?
El proyecto de ley de propiedad privada busca desregular fuertemente el acceso al territorio argentino, pero incorpora algunas excepciones para intentar destrabar su aprobación:
- Eliminación de topes: Se quitan los límites nacionales para que extranjeros compren tierras rurales, delegando en las provincias la autorización final de las ventas.
- Estados extranjeros vetados: Se prohíbe explícitamente la compra de tierras a Estados extranjeros o empresas con participación estatal extranjera, salvo que cuenten con aval de la provincia respectiva y del Poder Ejecutivo Nacional.
- Zonas de Frontera: Cualquier venta en áreas limítrofes requerirá el visto bueno conjunto de la provincia, la Nación y, según versiones previas del dictamen (como la número 13), también del Congreso de la Nación.
Con este panorama, el Gobierno tiene ahora un mes de tregua para intentar acercar posiciones. El desafío no es menor: además del capítulo de tierras, el proyecto contempla reformas sensibles en el régimen de alquileres, expropiaciones y la Ley de Manejo del Fuego.