Femicidio de Agostina: “Le prestaba el auto, pero no sabía nada del crimen”, la coartada de Soledad Andreani

Marina Romano, abogada de Soledad Andreani.
La investigación por el crimen de Agostina sumó este jueves una jornada vertiginosa en los tribunales cordobeses tras la ronda de declaraciones encabezada por el fiscal de Instrucción, Raúl Garzón, donde volvieron a declarar Gustavo Fassetta y Soledad Andreani en un tablero judicial que sigue sumando implicados detrás de las rejas.
El foco de la jornada no solo estuvo puesto en las declaraciones, sino también en un fuerte giro de la causa con la confirmación de una nueva detenida: Marianella Palmero. Según la investigación, Palmero residía junto a Barrelier en una vivienda de dos plantas ubicada en la calle Del Campillo al 800, en barrio Cofico, lugar donde la adolescente de 14 años habría ingresado la noche del sábado 23 de mayo y donde fue asesinada. Este arresto se produce luego de que desde la defensa del padre de la víctima, Gabriel Vega, se insistiera en que “parecía inverosímil” que quienes compartían la propiedad no supieran lo que ocurría allí, convirtiendo a la mujer en una pieza clave para determinar las responsabilidades en la escena del crimen.
En paralelo a este nuevo arresto, se llevó a cabo la ampliación de la indagatoria de Soledad Andreani, la exnovia de Claudio Barrelier, quien se encuentra imputada por encubrimiento agravado por mediar violencia de género y rompió el silencio luego de haberse abstenido la semana pasada. A pedido de su defensa, la acusada fue trasladada desde el complejo penitenciario de Bouwer para declarar por segunda vez respecto a la hipótesis que sostiene que ella le habría prestado su automóvil Ford Ka negro a Barrelier para que este trasladara los restos de Agostina hacia el basural. Durante la audiencia, Andreani se declaró inocente ante el fiscal, reconoció que le entregó el vehículo pero aclaró que se trataba de una práctica suave entre ambos, al punto de que el hombre contaba con una tarjeta azul a su nombre, y enfatizó de forma tajante que al momento de cederle el rodado no sabía para qué iba a ser utilizado ni tenía conocimiento alguno del homicidio.
Su abogada defensora, Marina Romano, remarcó en contacto con la prensa que su clienta no tiene nada que ocultar, que respondió a todas las preguntas del fiscal y desestimó cualquier vinculación externa, aclarando que la mujer asistió únicamente a responder por la causa específica por la que se encuentra imputada y descartando las acusaciones formuladas por una extrabajadora del bar Wachitas. Luego de finalizar el trámite procesal, Andreani fue trasladada nuevamente a la Cárcel de Mujeres de Bouwer, donde según su entorno legal no se encuentra bien debido a que arrastra dolencias físicas derivadas de un accidente de tránsito previo que afecta la movilidad de una de sus piernas, motivo por el cual la defensa anticipó que solicitará formalmente la excarcelación en los próximos días mientras el fiscal Garzón reordena las piezas con el nuevo arresto en torno al domicilio de barrio Cofico.