El Gobierno de espaldas a la realidad: una feroz interna libertaria en medio de la crisis social

De espaldas al país, Javier Milei habló en Rosario por el Día de la Bandera.
El acto por el Día de la Bandera en Rosario dejó a la vista de todos la fuerte división política que hay entre el presidente Javier Milei y la vicepresidenta Victoria Villarruel. Mientras el país sufre un aumento del desempleo, la recesión económica y la falta de asistencia en los sectores más vulnerables, las dos máximas autoridades de la Nación mostraron sus diferencias en una ceremonia pública que debió ser un espacio de unidad.
La tensión se hizo evidente en el Monumento a la Bandera durante el Himno Nacional, cuando Villarruel le dio la espalda a la estructura donde estaba ubicado Milei. Mientras los ministros y secretarios miraban hacia el escenario presidencial, la titular del Senado se mantuvo de frente a la bandera nacional y recién se dio vuelta para mirar al palco central cuando terminó la canción patria y empezaron los aplausos.
Este cruce no fue un hecho aislado. Los periodistas que cubrían el evento confirmaron que el Presidente ni siquiera saludó a su compañera de fórmula cuando llegó, repitiendo la misma distancia que ya se había visto en el Tedeum del 25 de Mayo. La relación viene rota desde hace tiempo: semanas atrás, Milei había declarado que la vicepresidenta no participa en la toma de decisiones del Gobierno y la acusó de estar “más cerca de la casta y del círculo rojo” que de su proyecto político.
Cruces directos tras el acto oficial
Lejos de calmar las aguas, la salida del acto se convirtió en un espacio de declaraciones cruzadas. Villarruel habló ante los micrófonos y apuntó directamente contra el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, un funcionario clave del entorno de Milei que venía recibiendo el respaldo del mandatario en medio de críticas a su gestión.
“Es un acto patrio, no es un acto para apoyar a Adorni, y no hay nadie más peleado con los valores de Belgrano que Adorni. Me parece que no era el lugar para hacer ningún apoyo”, afirmó la vicepresidenta, quien horas antes ya había publicado en sus redes sociales que tiene «más verdades para decir» y que duda de que el entorno del Presidente esté preparado para escucharlas.
Para Villarruel, mezclar la fecha patria con cuestiones internas estuvo «totalmente de más», una frase que confirma que los canales de comunicación entre el Presidente y la vicepresidenta están completamente cortados.
Una pelea política frente a la urgencia económica
Mientras los dos referentes del Gobierno nacional se cruzan reproches y desaires públicos, la situación económica de los ciudadanos es cada vez más difícil. El freno de la actividad económica, la pérdida continua de puestos de trabajo y la falta de respuestas en la asistencia social básica marcan una realidad muy dura que contrasta con las discusiones de la dirigencia.
En un momento donde la sociedad necesita certezas económicas y medidas de contención frente a la crisis, el binomio presidencial se muestra más enfocado en medir sus fuerzas políticas individuales y resolver disputas personales que en atender las necesidades de un país en emergencia.