La Justicia investiga las amenazas contra la hija de un concejal cordobés

Gustavo Pedrocca, el concejal denunciante.
El escenario político en la ciudad de Córdoba sumó en las últimas horas un capítulo de extrema gravedad institucional. El concejal del Partido Justicialista, Gustavo Pedrocca, formalizó una denuncia penal tras revelar que su hija es víctima de un sistemático esquema de amedrentamiento, que incluye mensajes intimidatorios y seguimientos en la vía pública. El edil vincula directamente el acoso con su reciente postura pública: haber exigido la renuncia de Ricardo Moreno tras el escándalo por el femicidio de la adolescente Agostina Vega.
El quiebre dentro del peronismo cordobés se profundizó cuando Pedrocca se convirtió en la primera voz de peso en exigir responsabilidades políticas. Según consta en la presentación judicial, la hija del concejal fue vigilada por un automóvil particular mientras se trasladaba por la ciudad, una situación que el entorno familiar logró registrar en video.
“Tenemos la imagen del gran trayecto que han hecho siguiéndolos, del mismo vehículo con las mismas caras”, detalló el representante del PJ cordobés.
El trasfondo del conflicto: el factor Barrelier
La raíz de la intimidación se remonta a los duros cuestionamientos de Pedrocca hacia Moreno por sus vínculos con Claudio Barrelier, el principal sospechoso del crimen de Vega. A Moreno se lo responsabiliza políticamente por haber gestionado un puesto municipal para el supuesto femicida y por haberlo defendido en causas penales previas. Para Pedrocca, esta connivencia resulta intolerable en la función pública.
“Defendemos a los dirigentes buenos y decimos que los dirigentes malos tienen que renunciar”, había manifestado el edil, marcando una frontera ética que precipitó la dimisión de Moreno a su banca.
Sin embargo, el costo de romper el silencio se trasladó de inmediato al ámbito familiar. Las amenazas en redes sociales incluyeron advertencias explícitas de fuerte impacto psicológico, destacándose una frase contundente: “Lo vas a lamentar”.
Visiblemente afectado por la escalada, el concejal describió el impacto en la vida cotidiana de la joven: “Ella tiene miedo y ya no quería ir a la universidad”, explicó Pedrocca, graficando el nivel de desamparo y temor que vive su entorno.
Descargo y avance en los tribunales
En la vereda opuesta, el exconcejal Ricardo Moreno rechazó categóricamente cualquier vinculación con las maniobras persecutorias. “Jamás mandaría a amenazar a una hija; buscan ensuciar mi nombre”, replicó al negar relación con los mensajes.
La causa ya se encuentra bajo estricto seguimiento judicial. Los registros audiovisuales aportados por la defensa de Pedrocca, sumados a las próximas pericias telefónicas y el análisis de las cámaras de seguridad, serán determinantes para identificar a los responsables.