“Tenía miedo”: la familia del joven que falleció tras estar alojado en una comisaría denuncia instigación al suicidio
La abogada de la familia de Tomás Orihuela dijo que hay audios que sostienen que había una persecución policial contra el joven. La Justicia espera la apertura de teléfonos para avanzar con el caso.

Mientras avanza la investigación sobre la muerte de Tomás Elías Orihuela, el joven de 19 años que murió tras haber estado detenido en la Comisaría Sexta de Córdoba, este martes se conocieron sus últimos mensajes. La familia Orihuela denuncia que el joven era perseguido por la Policía y denuncia que fue instigado a quitarse la vida.
Según la versión oficial, Orihuela fue encontrado ahorcado en una celda de la dependencia ubicada en el barrio General Paz. La autopsia realizada a la víctima no registró signos compatibles con golpes, pero sí marcas vinculadas al ahorcamiento, lo que mantiene abierto el debate sobre las posibles circunstancias previas y durante la detención.

En las últimas horas, comenzaron a circular audios en los que Orihuela expresa temor a volver a ser detenido. En una grabación dirigida a su madre, el joven afirma: “Me quiero ir de acá del Bajo porque tengo miedo de que me quieran meter algo y me frenen en algún control y me pongan resistencia o algo los guardias de la sexta”.
En el mismo mensaje de voz, también describe la sensación de no poder circular con libertad por el barrio: “Si me ven me frenan y me llevan de por nada. No puedo andar por acá, me tengo que ir para el otro lado, pero cuando me esté yendo para el otro lado puede ser que me paren y me metan cualquier cosa para dejarme preso si ellos creen que soy malo”.
La abogada de la familia, Marta Risotti, afirmó en conversación con El Doce que esos audios refuerzan la denuncia de persecución policial que sostienen los allegados de Orihuela.

“Mandó esos audios diciendo que se va a ir del barrio porque era constante la presión que tenía y que tenía miedo porque eran malos los de la Sexta. Ahí se demuestra que hubo persecución policial”, señaló Risotti.
La defensora también mencionó que se investiga si el joven sufrió agresión grave durante su tiempo en Bouwer y denunció instigación al suicidio, señalando que entre las medidas centrales figura el análisis de los teléfonos secuestrados para esclarecer posibles imputaciones y responsables.
Por último, Risotti indicó que una de las medidas centrales para avanzar en esa línea investigativa será el análisis de los teléfonos secuestrados. “El fiscal está esperando la apertura de los teléfonos y creo que eso le va a dar luz a la causa y ver quiénes son las personas imputadas”, finalizó.