Un vecino mató de un disparo a un policía en un supuesto robo
El hombre quedó imputado por homicidio en exceso de legítima defensa.

Un suboficial de la Policía de Córdoba murió tras recibir un disparo en medio de un confuso episodio ocurrido en una vivienda del barrio Villa Belgrano, en el noroeste de la capital provincial. El hombre que efectuó el disparo fue detenido inicialmente, pero horas después recuperó la libertad luego de que la fiscalía modificara la imputación en su contra.
El hecho ocurrió en una casa ubicada sobre calle Néper al 5900, donde el suboficial Luis Alejandro Azábal resultó baleado. Según se investiga, el disparo fue realizado por el propietario de la vivienda, Paolo Zambelli, de 39 años, quien habría confundido al efectivo con un ladrón.
Tras el episodio, Zambelli fue detenido e imputado inicialmente como supuesto autor de homicidio agravado y tenencia ilegal de arma de guerra. Sin embargo, con el avance de las primeras medidas investigativas, el fiscal Víctor Chiapero resolvió cambiar la calificación legal.
La causa fue reencuadrada como homicidio en exceso de legítima defensa, lo que permitió que el acusado recuperara la libertad este viernes al mediodía, aunque continúa imputado y a disposición de la Justicia mientras avanza la investigación.
Durante el procedimiento realizado en la vivienda se secuestraron tres armas de fuego: dos pistolas y una escopeta. Entre ellas se encontraba una pistola Glock calibre 9 milímetros, que sería el arma con la que se efectuó el disparo fatal.
De acuerdo con los primeros datos de la causa, algunas de esas armas habrían tenido permisos de usuario legítimo vencidos, una situación que la Justicia deberá analizar para determinar si configura una infracción administrativa o una irregularidad penal.
La defensa del acusado sostiene que el episodio se produjo durante un presunto intento de robo en la vivienda.
Según relató la abogada de Zambelli, Mónica Pico, su defendido creyó que delincuentes habían ingresado a la casa mientras su esposa se encontraba allí.
De acuerdo con esa versión, el hombre habría tomado un arma y disparado al creer que estaba enfrentando a uno de los supuestos ladrones, sin advertir que se trataba de un efectivo policial.
La fiscalía continúa reuniendo pruebas para reconstruir con precisión lo ocurrido y determinar si la actuación del acusado encuadra definitivamente en la figura de exceso en legítima defensa o si corresponde otra calificación penal.
La muerte del suboficial Azábal generó conmoción en la fuerza policial y abrió un fuerte debate en torno a las circunstancias en las que se produjo el disparo y la intervención del vecino armado dentro de su vivienda.