Caputo defendió en Córdoba la reforma laboral y cargó contra la “industria del juicio”
El ministro de Economía expuso en la Fundación Mediterránea ante empresarios y dirigentes. Reivindicó el ajuste fiscal, sostuvo que la reforma apunta a abaratar la contratación y aseguró que el Gobierno no se apartará del ancla fiscal.

El ministro de Economía, Luis Caputo, visitó este martes la ciudad de Córdoba para participar de una exposición en la Fundación Mediterránea, donde volvió a respaldar el rumbo económico del Gobierno nacional y defendió con énfasis la reforma laboral impulsada por el oficialismo.
Frente a un auditorio integrado por empresarios, economistas y referentes políticos, el funcionario sostuvo que el país atraviesa “una oportunidad histórica” para consolidar un nuevo sendero de crecimiento y argumentó que las modificaciones en materia laboral buscan “formalizar el empleo y bajar los costos” que, según su diagnóstico, frenaron la generación de trabajo en los últimos años.
Durante su intervención, Caputo planteó que uno de los principales obstáculos para la creación de puestos formales ha sido el temor empresarial a los litigios derivados de despidos. En ese sentido, apuntó contra lo que denominó una “industria del juicio” que, a su entender, perjudicó la dinámica laboral durante dos décadas. “Venimos a terminar con este esquema que benefició a unos pocos y complicó a quienes querían contratar”, afirmó.
Entre los ejes centrales de la reforma, el ministro destacó la implementación de un Fondo de Asistencia Laboral. Según explicó, la herramienta no implica una nueva carga para las empresas, sino que propone que esos recursos se constituyan como una reserva para afrontar eventuales desvinculaciones. “La idea es que no tengan que pagar más, sino que puedan ahorrar ese dinero y utilizarlo cuando sea necesario”, detalló.
Como segundo punto, hizo referencia a la reducción de multas e impuestos asociados a conflictos laborales, que —según indicó— en el pasado alcanzaban montos “exorbitantes”. Aseguró que el nuevo esquema ofrece mayor previsibilidad y un marco más claro para quienes decidan incorporar personal.
El tercer pilar mencionado fue la creación de un nuevo régimen de empleo. Si bien reconoció que perder el trabajo “es algo negativo”, sostuvo que el verdadero problema es la dificultad para reinsertarse rápidamente en el mercado laboral. En comparación con otros países donde —según dijo— en cuestión de días surgen nuevas ofertas, consideró que la Argentina debe avanzar hacia un mercado más dinámico y menos rígido.
Más allá del capítulo laboral, el titular del Palacio de Hacienda repasó la situación macroeconómica y defendió el programa de ajuste fiscal. Aseguró que la actual administración logró sacar “a 11 millones de argentinos de la pobreza” y enumeró decisiones que, a su criterio, contribuyeron a estabilizar la economía, como la reducción de regulaciones, la baja de impuestos y la eliminación de intermediaciones en la vía pública.
También afirmó que el Gobierno está devolviendo al sector privado el equivalente a 17.000 millones de dólares y destacó que la Argentina “está recuperando credibilidad” en el escenario internacional. En ese marco, mencionó proyectos de inversión aprobados por alrededor de 70.000 millones de dólares bajo distintos instrumentos de promoción.
En materia de política exterior, valoró el alineamiento geopolítico con Estados Unidos e Israel, incluso en un contexto de tensiones en Medio Oriente, y lo presentó como un factor que refuerza la inserción internacional del país.
Por último, Caputo reiteró que el Gobierno mantendrá sin cambios la estrategia del “ancla fiscal”. “No nos vamos a mover ni un centímetro”, subrayó, al definir el equilibrio de las cuentas públicas como la base indispensable para un crecimiento sostenido. En esa línea, insistió en la necesidad de profundizar el mercado de capitales local y reducir la dependencia del financiamiento externo.
“Un país no puede desarrollarse sin crédito”, concluyó, al tiempo que llamó a fortalecer el ahorro interno y canalizarlo hacia la inversión productiva como motor de una nueva etapa económica.