Tensión mundial: EE.UU. e Israel atacaron Irán y Teherán respondió con misiles y drones
La ofensiva conjunta desató una contraofensiva iraní, dejó al menos 53 niñas muertas tras el impacto en una escuela y encendió las alarmas por una posible guerra regional.

La tensión en Medio Oriente escaló este sábado a un nivel sin precedentes tras el ataque conjunto de Estados Unidos e Israel contra objetivos en territorio iraní y la inmediata contraofensiva lanzada por Teherán. El intercambio de fuego, que incluyó bombardeos, misiles balísticos y drones, encendió las alarmas de la comunidad internacional y provocó cierres de espacios aéreos, evacuaciones diplomáticas y la declaración de estado de emergencia en Israel.
Según confirmó la oficina del ministro de Defensa israelí, Israel Katz declaró el “estado de emergencia especial e inmediato” en todo el país apenas se iniciaron las operaciones. En un mensaje oficial, el gobierno de Israel describió la ofensiva como un “ataque preventivo” destinado a neutralizar lo que considera una amenaza existencial proveniente del régimen iraní.
El primer ministro Benjamin Netanyahu difundió un video en el que aseguró que la operación conjunta con Estados Unidos busca “eliminar la amenaza existencial que representa el régimen terrorista de Irán” y crear condiciones para que “el pueblo iraní tome su destino en sus propias manos”. Por su parte, el presidente estadounidense Donald Trump sostuvo que la ofensiva responde a “amenazas inminentes” vinculadas al desarrollo nuclear iraní y advirtió que Irán “nunca tendrá un arma nuclear”.
Las explosiones se sintieron en Teherán y en otras ciudades estratégicas durante la madrugada. Horas después, los Guardianes de la Revolución confirmaron el lanzamiento de misiles y drones en represalia contra bases estadounidenses en la región y objetivos israelíes. Las sirenas antiaéreas volvieron a sonar en varias localidades israelíes y se ordenó a la población buscar refugio inmediato.
El episodio más trágico de la jornada se registró en la ciudad de Minab, en la provincia de Hormozgan, donde un misil impactó de forma directa en la escuela primaria de niñas Shajareh Tayyebeh. De acuerdo con autoridades locales, al menos 53 alumnas murieron y 63 resultaron heridas, varias de ellas de gravedad. El gobernador provincial, Mohamad Radmehr, denunció que el establecimiento fue alcanzado mientras se desarrollaba el turno mañana con unas 170 estudiantes en el interior. Equipos de rescate trabajaron durante horas entre los escombros, en medio de un clima de extrema tensión y temor a nuevos ataques.
Desde Teherán calificaron el hecho como una “masacre” y responsabilizaron directamente al gobierno israelí. El vicegobernador Ahmad Nafisi confirmó la magnitud del ataque y aseguró que la provincia permanece en estado de alerta máxima. La agencia estatal iraní difundió imágenes del edificio destruido y de familiares desesperados en las inmediaciones.
En paralelo, las Fuerzas Armadas iraníes advirtieron que considerarán “objetivos militares legítimos” todas las instalaciones estadounidenses en la región. La respuesta incluyó el lanzamiento de misiles balísticos hacia bases en el Golfo Pérsico, lo que obligó a diplomáticos estadounidenses y personal extranjero a buscar refugio inmediato.
La escalada también impactó en el plano internacional. La jefa de la diplomacia de la Unión Europea, Kaja Kallas, justificó la evacuación de personal no esencial al señalar que “los últimos acontecimientos en Medio Oriente son extremadamente peligrosos”. Varias aerolíneas internacionales, entre ellas Lufthansa, Air France y Turkish Airlines, suspendieron o desviaron vuelos tras el cierre parcial de espacios aéreos en la región.
Analistas advierten que el enfrentamiento directo entre Israel e Irán, con participación activa de Estados Unidos, abre un escenario de guerra regional de consecuencias imprevisibles. La comunidad internacional pidió contención urgente para evitar una escalada mayor, mientras en las calles de Teherán y Tel Aviv la población se prepara para nuevas jornadas de incertidumbre.
El conflicto, que se intensificó tras semanas de amenazas cruzadas, coloca a Medio Oriente en una situación límite. Con víctimas civiles ya confirmadas y ataques en curso, el mundo observa con preocupación una crisis que amenaza con expandirse más allá de las fronteras iraníes y alterar el equilibrio geopolítico global.