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febrero 19, 2026
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Condenan a “Meteoro”, líder de una banda de ciber estafadores

El tribunal rechazó la defensa que aseguraba que los contactos del acusado eran “bots” y confirmó que existía una organización dedicada a estafas digitales.

La Cámara 10° en lo Criminal y Correccional de Córdoba condenó a seis años de prisión a Víctor Ignacio Suárez, alias “Meteoro”, al considerarlo jefe y organizador de una banda dedicada al ciberfraude. El fallo fue dictado por el juez Carlos Palacio Laje, quien dio por acreditado que el acusado encabezaba una estructura que operaba para vaciar cuentas bancarias y billeteras virtuales mediante maniobras digitales.

La investigación se inició de manera inesperada, tras un control de rutina en la autopista Córdoba–Rosario. Suárez viajaba en un remís rumbo a Buenos Aires, pese a que debía cumplir una condena de 13 años de prisión bajo modalidad domiciliaria dictada por un tribunal de Rosario. Durante ese procedimiento, la Policía secuestró 13 teléfonos celulares, decenas de chips, memorias y otros dispositivos tecnológicos. La cantidad de equipos llamó la atención de los investigadores, que describieron el hallazgo como un verdadero “call center móvil”.

Ese operativo se convirtió en el punto de partida clave de la causa. Con autorización judicial, la Policía Judicial de Córdoba analizó el contenido de los dispositivos y encontró conversaciones y cuentas activas, principalmente en la plataforma Telegram, donde Suárez operaba con un usuario propio.

En los chats recuperados aparecían intercambios con otros integrantes identificados por alias como “Bin”, “Panter”, “Murlok” y “Floredyth”. Si bien no se logró determinar sus nombres reales, el tribunal consideró probado que existía un grupo organizado con roles definidos. Según la reconstrucción, algunos se encargaban de conseguir accesos a cuentas, otros brindaban soporte técnico, confeccionaban identidades digitales falsas, obtenían datos sensibles y coordinaban las maniobras para concretar las estafas.

La defensa intentó desacreditar esa hipótesis al sostener que los interlocutores no eran personas reales sino “bots”, es decir, programas automatizados. Sin embargo, el juez descartó ese planteo al señalar que los mensajes evidenciaban improvisaciones, errores, correcciones y referencias a acciones concretas incompatibles con un sistema automático. En el fallo se remarcó que “ningún bot improvisa así”, en alusión al contenido de las conversaciones analizadas.

El tribunal aclaró que en el juicio no se analizaron estafas puntuales, sino la existencia de una organización estable destinada a cometer delitos informáticos. En ese sentido, también rechazó el argumento de la defensa que sostenía que no podía hablarse de banda si no se conocían los nombres y apellidos de todos los integrantes. Para el juez, lo determinante fue la prueba de que había varias personas actuando de manera coordinada, con permanencia en el tiempo y un objetivo común: cometer ciberdefraudaciones.

En uno de los tramos más enfáticos del fallo, el magistrado advirtió sobre el impacto del delito digital. Señaló que la criminalidad tecnológica es “altamente dañosa”, ya que afecta la confianza en el sistema bancario y financiero, tiene gran capacidad de expansión, es difícil de detectar y genera un fuerte impacto social.

Durante el debate, el fiscal de Cámara Gustavo Arocena había solicitado una pena de cinco años y cuatro meses de prisión. Finalmente, el tribunal impuso seis años al considerar acreditado el rol de liderazgo de Suárez dentro de la estructura.

El caso expone una modalidad delictiva en crecimiento: bandas que operan desde dispositivos móviles, coordinadas a través de plataformas de mensajería, y que apuntan directamente al dinero digital. La condena a “Meteoro” marca un antecedente en la persecución del ciberfraude en Córdoba, aun cuando los demás integrantes de la organización continúan sin ser identificados formalmente.