El Chaqueño y un Amor Salvaje con el Festival de Peñas
El cantante salteño mantuvo en alto la vara que le dejaron los artistas que le precedieron, invitó a La Sole a cantar e hizo vibrar el coloso de cemento

Ya en la madrugada del sábado, hizo su entrada en el escenario el Chaqueño Palavecino, uno de los artistas más esperados de la velada inaugural.
En su repertorio no faltaron los clásicos de siempre, con los que recorrió prácticamente todos los festivales del país.
Entre los momentos más destacados, sobresalió el que compartió con la Gringa de Arequito, a quien invitó para cantar juntos «Pilcomayeño», como así también una canción de Horacio Guarany, «Salteñita de los valles».
Sobre el escenario los dos convocantes artistas del folclore nacional tuvieron un divertido ida y vuelta. «Qué hermosa que estás y qué gusto que nos encontremos», le confesó el Chaqueño a La Sole, que le devolvió el halago.

El Chaqueño Palavecino destacó la vigencia del folklore y el acompañamiento del público
Antes de subir al escenario del Anfiteatro Municipal de Villa María, El Chaqueño Palavecino brindó una conferencia de prensa en la que reflexionó sobre su recorrido artístico, la energía para seguir girando por los festivales del país y el fuerte lazo que mantiene con el público.
Con la simpleza que lo caracteriza, el cantor explicó qué es lo que lo impulsa a seguir arriba de los escenarios: “Es la vida de uno. Mientras haya ganas de hacer, hay que seguir. El día que no haya más, hay que hacerse a un costado”, afirmó, dejando en claro que el deseo sigue intacto. Incluso, con humor, agregó: “Todavía hay hilo en el carretel”.
En ese camino, destacó el acompañamiento constante de la gente y comparó el paso del tiempo con el vino: “Cada vez nos vamos haciendo más viejos, como el vino, parece que se degusta más”. Además, celebró el gran presente del folklore, con festivales colmados en distintos puntos del país: “Este año ha sido muy fuerte en todos lados. Bien por el folklore, bien por el género nuestro”.
Consultado sobre su vínculo con los jóvenes, Palavecino remarcó que su música atraviesa generaciones. “Siempre sucedió eso. Hay chiquititos que escuchan la música, quieren cantar o bailar, y también pasa con los grandes, con los mayores”, señaló, valorando que ese cruce generacional se repite tanto en teatros como en festivales.
También se refirió a Cosquín, al que definió como el festival matriz del folklore argentino. “Es el festival donde salimos los cantores, el que tenemos que cuidar”, expresó, y destacó que la última edición tuvo un balance positivo.
Con esas sensaciones y el reconocimiento permanente del público, El Chaqueño Palavecino se preparó para subir al escenario villamariense, en una noche que volvió a confirmar la vigencia del folklore y de sus referentes históricos.
