Mercados en rojo: caen acciones y bonos argentinos tras la salida de Lavagna y la presión externa

Los mercados financieros argentinos atraviesan una nueva jornada complicada. Por segundo día consecutivo, las acciones y los bonos registran bajas, en un arranque de febrero marcado por la cautela y la desconfianza, luego de un enero que había mostrado buenos resultados.
En la Bolsa de Buenos Aires, las principales acciones bajan en promedio cerca de un 2%. Empresas como Sociedad Comercial del Plata, Edenor y Aluar se encuentran entre las más afectadas, con pérdidas superiores al 4%. En términos simples, esto significa que quienes invirtieron en esos papeles hoy ven reducirse el valor de sus inversiones.
La situación es todavía más marcada en Wall Street, donde cotizan empresas argentinas de alcance internacional. Allí, las acciones de Globant caen con fuerza, mientras que también bajan los papeles de Mercado Libre, IRSA y Edenor. Este comportamiento acompaña una mala jornada general para los mercados de Estados Unidos, lo que impacta directamente en los activos argentinos.
A este contexto externo se suma un factor político local: la salida de Marco Lavagna de la conducción del Indec, el organismo que mide la inflación y otros indicadores clave. Si bien especialistas señalan que el cambio no tiene un efecto inmediato fuerte sobre los mercados, el episodio genera ruido e incertidumbre, algo que los inversores suelen castigar.
“El mercado sigue mirando más las variables económicas de fondo que los cambios puntuales”, explicó el economista Gustavo Ber. Según su análisis, los inversores están atentos principalmente a si el Gobierno logra seguir bajando la inflación, acumular dólares en el Banco Central y reactivar la economía.
En cuanto a los bonos —los títulos que emite el Estado para financiarse—, también muestran bajas moderadas. Sin embargo, el llamado “riesgo país”, un indicador que mide qué tan confiable es la Argentina para pagar sus deudas, baja levemente y se mantiene por debajo de los 500 puntos. Esto sugiere que, pese a las caídas, no hay una señal de crisis inmediata.
En el mercado cambiario, el dólar oficial se mantiene estable y no muestra grandes movimientos. Lo mismo ocurre con los dólares financieros y el dólar blue, que permanecen sin cambios importantes. Esto indica que, por ahora, la tensión se concentra más en los mercados financieros que en el precio del dólar para el público.
Desde distintas consultoras advierten que uno de los puntos clave hacia adelante será la capacidad del Gobierno para sumar reservas y sostener la estabilidad. Mientras tanto, el presidente Javier Milei reiteró que no planea salir a tomar deuda en el corto plazo, lo que mantiene cautela entre los inversores y explica, en parte, el clima de espera que domina los mercados.