Jubilados tendrán descuentos en supermercados
Cuáles son los productos incluidos y cuáles no de acuerdo a lo anunciado por el Ministerio de Capital Humano.

El Ministerio de Capital Humano anunció que desde septiembre pondrá en marcha Beneficios ANSES, un programa de descuentos dirigido a jubilados y pensionados, presentado como un alivio para reforzar sus ingresos y facilitar el acceso a productos básicos. Sin embargo, los críticos señalan que los beneficios resultan limitados y dejan afuera de manera significativa los productos más necesarios, como carnes y electrodomésticos.
La medida, que alcanza a más de 7 millones de personas, contempla descuentos de entre el 10% y el 20% en supermercados como Disco, Jumbo, Vea, Coto, La Anónima, Josimar y Carrefour. Aunque algunos beneficios no tienen tope de reintegro, el alcance real de los descuentos deja fuera rubros esenciales para la alimentación diaria.
El programa alcanza alimentos, bebidas, limpieza, perfumería y otros productos de consumo habitual. Pero el descuento no se aplica a carnes, electrodomésticos ni marcas seleccionadas, lo que limita considerablemente la ayuda para quienes más lo necesitan. Además, los beneficios no son acumulables con otras promociones.
El gobierno sumó un beneficio adicional para jubilados que cobren sus haberes por el Banco de la Nación Argentina (BNA): un reintegro del 5% en compras hechas con BNA+ MODO, con un tope de $20.000 mensuales. Asimismo, el banco abonará un interés del 32% TNA sobre saldos de hasta $500.000, un mecanismo que favorece principalmente a quienes ya cuentan con mayor liquidez.
Si bien desde el Ministerio destacan que el plan no tiene costo fiscal y que impulsa el consumo, organizaciones sociales y expertos en economía advierten que no representa un verdadero alivio para los jubilados, dado que los descuentos no cubren los alimentos más esenciales y que los topes de reintegro y exclusiones dejan fuera a quienes más dependen de la ayuda estatal.
En definitiva, el programa, presentado como un “respiro económico” para jubilados y pensionados, parece más un incentivo al consumo y una estrategia de marketing que un verdadero refuerzo del poder adquisitivo de quienes cobran haberes mínimos.