La Cámara de Diputados dio media sanción a la reforma laboral impulsada por el oficialismo
Con 135 votos afirmativos, la iniciativa avanzó en la Cámara baja en una sesión maratónica. Dos diputados cordobeses acompañaron el proyecto, que ahora el Senado buscará convertir en ley con trámite acelerado.

En una jornada extensa y cargada de tensión política, la Cámara de Diputados de la Nación aprobó en general el proyecto de reforma laboral promovido por el oficialismo y le otorgó media sanción. El debate se extendió durante horas y culminó en la madrugada del viernes, con un resultado ajustado: 135 votos a favor y 135 en contra, en una sesión que volvió a exhibir la fuerte polarización en torno a la iniciativa.
El oficialismo logró abrir el debate con un quórum justo y avanzó en la aprobación de la orden de labor parlamentaria a mano alzada, lo que permitió dar inicio a los homenajes y cuestiones de privilegio antes de ingresar en el tratamiento del proyecto. El respaldo inicial para habilitar la sesión provino de los bloques del PRO, la UCR y el Movimiento de Integración y Desarrollo, además de legisladores alineados con gobernadores como Osvaldo Jaldo, Gustavo Sáenz, Marcelo Orrego, Hugo Passalacqua y Raúl Jalil.
Entre los diputados cordobeses, la atención estaba puesta en la postura del denominado “cordobesismo”. Finalmente, Carolina Basualdo y Carlos Gutiérrez votaron a favor de la reforma, mientras que Juan Brügge se expresó en contra. Una parte significativa del bloque se ausentó de la sesión, encabezada por Juan Schiaretti. Tampoco participaron Ignacio García Aresca ni Alejandra Torres.
Los legisladores de La Libertad Avanza acompañaron la postura del Gobierno nacional, mientras que Gabriela Estévez y Natalia de la Sota votaron por la negativa.
El proyecto, que había llegado desde el Senado, debió ser modificado sobre la marcha. Uno de los puntos más cuestionados fue el referido a las licencias por enfermedad, que según la oposición implicaba una fuerte reducción de derechos. Ese apartado fue retocado antes de la votación definitiva.
El contexto de la discusión estuvo atravesado por un paro general convocado por la Confederación General del Trabajo (CGT), que también se manifestó frente al Congreso y en distintos puntos del país en rechazo a la iniciativa.
Durante el debate, los miembros informantes de los cinco despachos contaron con 20 minutos cada uno para exponer sus argumentos, tras lo cual hicieron uso de la palabra 40 oradores, con intervenciones limitadas a cinco minutos.
Desde el bloque de Unión por la Patria, el diputado Sergio Palazzo advirtió que la reforma implicaría “el vaciamiento del sistema previsional argentino a través del FAL (Fondo de Asistencia Laboral)”. Según sostuvo, el esquema planteado haría que el costo de los despidos recaiga sobre los fondos previsionales: “Con la plata de los jubilados le van a pagar la indemnización del nieto”, afirmó.
Por su parte, Miguel Ángel Pichetto, de Encuentro Federal, cuestionó la eliminación del Estatuto del Periodista Profesional. A su entender, la supresión de ese marco normativo pone en riesgo la autonomía y la independencia del trabajo periodístico.
En la misma línea crítica se expresó Mónica Frade, de la Coalición Cívica ARI, quien sostuvo que en un escenario de 50% de desocupación los trabajadores carecerán de poder real para negociar en igualdad de condiciones con los empleadores.
También tomó la palabra Juan Brügge, quien consideró que el texto presenta “una redacción técnica mala” y anticipó que la norma podría incrementar la litigiosidad laboral, razón por la cual votó en contra.
Tras la aprobación en general, la Cámara optó por votar el proyecto por capítulos y no artículo por artículo. El oficialismo había obtenido el dictamen el día anterior con 44 firmas y había accedido a recortar el apartado más cuestionado sobre licencias médicas para garantizar los apoyos necesarios.
Con la media sanción ya asegurada, el Gobierno busca que el Senado avance con un tratamiento exprés para convertir la reforma en ley antes de la apertura de sesiones ordinarias del 1 de marzo.